82. SAND A FLAUBERT
[Nohant, 27 de junio de 1870]
Todavía un disgusto para ti, mi pobre amigo. Yo también tengo uno, y bien grande, lloro a Barbès,[95] una de mis religiones, uno de esos seres que reconcilian con la humanidad. Tú recuerdas al pobre Jules y compadeces al desdichado Edmond. Quizá estás en París para intentar consolarlo. Acabo de escribirle y pienso que una vez más has sido golpeado en tus afectos. ¡Qué tiempos! Mueren todos, todo muere y la tierra muere también, devorada por el sol y el viento. No sé de dónde saco el coraje para vivir todavía en medio de estas ruinas. Amémonos hasta el final.
Me escribes poco, estoy inquieta por ti.