61. SAND A FLAUBERT
[Nohant, 15 de noviembre de 1869]
¿Qué haces, mi querido viejo trovador? ¿Corriges pruebas como un esclavo, hasta el último minuto? Se anuncia tu libro para de aquí a dos días. Lo espero con impaciencia, ¿verdad que no me olvidarás? Te van a elogiar y a denigrar, ya lo sabes. Tú eres demasiado superior como para no causar envidia y eso no te altera, ¿no es cierto? Estoy segura de que no. Tu naturaleza hace que te estimule lo que abate a otros. Habrá escándalo, seguro. […] Los progresistas sinceros, los verdaderos demócratas, te aprobarán. Los idiotas se pondrán furiosos, y tú dirás: ¡adelante con los faroles!
Yo corrijo también las pruebas de Pierre qui roule y estoy a la mitad de una novela que no hará mucho ruido. Es todo lo que pido por ahora. Hago alternativamente mi novela, lo que me place, y a la vez hago lo que complace a la revista y que a mí no me place nada. Así me apaño, tal vez me equivoco. Quizá lo que yo prefiero sea lo peor. Pero ya he dejado de preocuparme por mí misma, suponiendo que alguna vez me haya preocupado mucho. La vida siempre me ha llevado lejos de mí y seguirá haciéndolo hasta el fin. El corazón siempre ha ido por delante de la cabeza. Ahora mismo son las niñas las que ocupan todo mi intelecto, Aurore es una joya, una naturaleza ante la cual me admiro. ¿Cuánto durará esto?
Tú pasarás el invierno en París, y yo no sé cuándo iré. […] Pero no me impaciento, tú me has prometido venir cuando estés libre, en Navidad, o más tarde, a celebrar las fiestas con nosotros. No pienso en otra cosa, y si faltas a tu palabra, causarás nuestra desesperación.
Te abrazo con todo mi corazón, como te quiero.