56. SAND A FLAUBERT
[Nohant, 14 de agosto de 1869]
El cambio de tus proyectos nos entristece, querido amigo, pero ante tus problemas y tus preocupaciones, no osamos lamentarnos. Sólo deseamos que hagas lo que pueda distraerte más y te cueste menos. Tengo la esperanza de encontrarte en París porque tú estarás algún tiempo y yo tengo a menudo asuntos que resolver allí. ¡Pero nos vemos tan poco en París y tenemos siempre tantas ocupaciones fastidiosas! En fin, es una verdadera lástima para mí no poder atenderte en nuestra casa, donde te habríamos amado de la mejor manera, y donde habrías estado en tu casa, triste cuando quisieras, ocupado si te hubiera parecido mejor. Me resigno, a condición de que estés mejor ahí y que nos compenses cuando puedas.
¿Has solucionado, al menos, tus asuntos con Lévy?[86] ¿Te paga dos volúmenes? Querría que tuvieras con qué vivir independiente y amo de tu tiempo.
Aquí, reposo del espíritu, en medio de una actividad exuberante de Maurice y de su valerosa mujercita, que ama todo lo que él ama y lo ayuda con entusiasmo en todo lo que él emprende. Yo debo parecer la pereza en persona, en medio de todo su trabajo. Hago algo de botánica y me baño en un pequeño torrente helado. Enseño a leer a mi criado, corrijo pruebas de impresión, y me porto bien. ¡He aquí mi existencia! Y nada me fastidia en este mundo en el que me parece que, por lo que a mí respecta, todo es perfecto. Pero tengo miedo de ser más agobiante de lo que ya era. No se ama mucho a los seres de mi especie. Son demasiado inofensivos. Ámame, sin embargo, un poco al menos, porque si ya siento pena de no verte, se me haría enorme si tu silencio fuera voluntario.
Y te envío tiernos abrazos, viejo querido.