No tengo palabras…
¿Qué son realmente los Caballos de Troya?
Sucedió en 1999.
Al releer la información sobre las apariciones o presencias de Jesús de Nazaret después de muerto volví a estremecerme. En cada lectura encuentro una perla, algo nuevo y diferente que me hace pensar y, sobre todo, que me hace sentir…
De pronto, la «fuerza» que siempre me acompaña me condujo —casi por la nariz— hasta un mapa de Israel y de los países que lo rodean.
Y susurró:
—Sitúa las apariciones de tu «socio» en el mapa.
—¿Para qué?
—Confía…
Así lo hice.
Eran diecinueve apariciones. Y fui señalándolas en el mapa.
—Ahora traza una línea —prosiguió la «voz»— y une Alejandría, Tiro, Tiberíades y Filadelfia (actual Ammān).
Obedecí y descubrí una figura geométrica trazada por dos triángulos irregulares unidos por un lado. En los vértices se hallaban las mencionadas ciudades.
—Mide las distancias entre esas ciudades…
—¿Para qué?
La verdad es que no entendía nada.
Y la «voz» reclamó:
—Confía de nuevo…
Llevé a cabo las mediciones, en kilómetros, y me quedé mirando la figura y los números, como un tonto…
—¿No te dice nada?
Me encogí de hombros y la «voz» se apagó.
Y me entraron dudas. ¿Había efectuado los cálculos correctamente?
Puse las mediciones en manos de expertos y coincidieron.
Pero me distraje con otras investigaciones.
Y, sin querer, probé mi propia medicina…
Durante cuatro largos años me vi sometido a la técnica de la «nevera».
En 2003, cuando el Destino lo estimó conveniente, la curiosa figura geométrica me salió al encuentro en una rutinaria inspección de la «jungla» (los archivos).
Y recordé la aventura con la «voz» que me habita.
¡La Kábala!

Jerusalén: apariciones 1, 2, 5, 6, 8, 9, 11, 16 y 19. Betania: apariciones 3 y 4. Ammān: aparición 10. Sicar: aparición 17. Tiberíades: apariciones 13, 14 y 15. Tiro: aparición 18. Camino de Ammaus: aparición 7 y Alejandría: aparición 12. Síntesis de las apariciones en Caballo de Troya 6. Cuaderno de campo de J. J. Benítez.

La misteriosa figura contiene un doble mensaje secreto. Cuaderno de campo de J. J. Benítez.
Y me apresuré a estudiar las distancias…
Alejandría-Tiro: 552 kilómetros.
Tiro-Tiberíades: 55 kilómetros.
Tiberíades-Ammān: 111 kilómetros.
Ammān-Alejandría: 579 kilómetros.
¡Oh!
«552», en Kábala, equivale a «fundamento, origen, y muerte». Me sirvió como «fundamento u origen» (punto de arranque) para los cálculos. Y seguí la dirección de las agujas del reloj en el análisis de los siguientes números:
«55» = «peaje o disposición».
«111» = «Dios».
«579» tiene el mismo valor numérico que «cambio de forma».
En otras palabras, los referidos números forman la siguiente frase:
«LA MUERTE ES UN PEAJE O DISPOSICIÓN DE DIOS PARA CAMBIAR DE FORMA».
¡Sublime!
Leído al revés (579-111-55-552), el «mensaje» resulta igualmente notable:
«UN GOZO MARAVILLOSO (PRODIGIOSO) SUCEDE (OCURRE) CON LA MUERTE».
El Maestro inyectó esperanza, incluso, en la arquitectura
de sus apariciones después de muerto. ¿Se puede pedir más?
Dudo que el mayor norteamericano, autor de los diarios,
fuera consciente de esta lectura secreta.
El 12 de abril de 2014, cuando Pactos y señales estaba concluido, recibí una carta procedente de Irún, en Guipúzcoa (España). La firmaba Francisco Martín. Decía, entre otras cosas:
Estimado señor Benítez:
Soy un fiel lector de sus libros y artículos…
Desde que tenía alrededor de 14 años (ahora tengo 30), me ha enseñado y me ha llevado con sus palabras a los lugares donde, por desgracia, nunca podré ir, pero que gracias a usted he descubierto…
Sin más le expongo lo siguiente:
En su libro Planeta encantado (El mensaje enterrado) habla de un «desafío» (que el lector debería descubrir). En la página 215 se refiere a las distancias (en kilómetros) existentes entre algunas ciudades en las que el Maestro se apareció después de muerto.
Pues bien, sumando las cifras (por separado) que componen cada una de esas distancias obtenemos lo siguiente:
552 km: 5 + 5 + 2 = 12
579 km: 5 + 7 + 9 = 21
55 km: 5 + 5 = 10
111 km: 1 + 1 + 1 = 3
Unimos todos los dígitos: 1221103.
Creando una tabla de equivalencias (de números a letras) aparece lo siguiente:
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
A | B | C | D | E | F | G | H | I | J |
Al sustituir los referidos números (1221103) por las letras correspondientes obtenemos la doble palabra: «Ab-bā» y «J. C»..
En otras palabras: el Padre Azul («Ab-bā») y Jesús de Nazaret (J. C)..
Quedé, logicamente, maravillado.