El día del crimen
• Marga y Enrique habían tenido que hacer una vez más de tripas corazón porque Celestino había pasado por la casa aprovechando la ausencia del marido con el fin de entablar relaciones con la mujer.
• Joaquín, de 50 años, que vivía solo desde que murió su madre, era un buen trabajador y una persona que gustaba de cumplir sus compromisos. El día del crimen estaba pensando en cómo pagar su deuda sin perder sus propiedades.
• Carmen había descubierto que el prestamista guardaba una gran cantidad de dinero en una caja. Pese a lo desconfiado que era, suponía que en aquella casa estaba a salvo y había dejado la caja en un vestidor, oculta bajo un montón de ropa.