¿Asesino o asesina?
¿Le había matado un hombre o había sido una mujer? Las dos hipótesis eran posibles. En cuanto al acto material de hundirle el cuchillo, tanto lo pudo hacer una mujer fuerte como era Susana, como un hombre débil, un muchacho bajo y esmirriado, como era Jesús. Los dos, por gozar de la mayor amistad e intimidad de la víctima, tenían las llaves del portal y del apartamento de Manuel que, durante distintas épocas de sus vidas, habían frecuentado. Incluso, al parecer, seguían frecuentando. El traslado del cuerpo se realizó con mucho tiempo, el homicidio se produjo el miércoles, y no se echó en falta al muerto hasta el lunes siguiente; por lo tanto, lo mismo un hombre como una mujer pudieron violentar los miembros del cadáver, introducirlo en el baúl y llevarlo al lugar en el que fue hallado.