Más pistas
• En el apartamento de la víctima todo había quedado envuelto en un desorden completo. Había muchas cosas rotas, especialmente fotografías de Manuel con amigas, amigos, parientes y artistas conocidos que habían sido hechas pedazos, así como los marcos y cristales que las protegían. Una de esas fotos hechas pedazos era de la madre de Manuel, que tenía un gran tamaño y había ocupado un lugar preferente en el salón.
• Se supo entonces que la portera y los vecinos habían visto el «baúl de cómico» de Manuel, en el portal de la vivienda, a las dos y media de la tarde del sábado, sin poder precisar quién lo había puesto allí.
• Ante la puerta de la finca fue estacionado un carro de mano que bien pudo servir para el traslado de los enseres robados, aunque no fue detectada la presencia de nadie que actuara cerca de dicho carro.
• La muerte de Manuel, seguida de su desaparición, dejando manchas de sangre lavadas en el suelo y las paredes, estaba rodeada de un cúmulo de circunstancias extraordinarias y alarmantes.
• En la inspección ocular del lugar del crimen se sacaron importantes conclusiones y fueron hallados un calcetín y un zapato de Manuel, así como sus zapatillas junto a la pared, precisamente bajo el lugar en que ésta había sido raspada para quitar manchas de sangre, por lo que aquellas estaban cubiertas de partículas de yeso. También fue encontrada una alfombra empapada en sangre.