Incidente público
Dos meses antes de su desaparición, Caraballo tuvo un incidente en público que le marcó como mala persona para todos los amantes de los animales. Como su borrico no quisiera subir con el carro del que tiraba, muy cargado, la empinada cuesta de su calle, y se quedara clavado, lo golpeó con brutalidad, llegando a morderle y apuñalarle mientras que, preso de ira, destrozaba el carro y desperdigaba las verduras que cargaba.