Pistas
• La familia de Piedad se trasladó a la pequeña ciudad en la que sucedieron los hechos queriendo olvidar los sinsabores pasados. La vida nueva que les esperaba les exigía dejar atrás para siempre rencillas y disgustos. Aunque como se verá, nadie puede huir de su pasado.
• Un posible móvil para explicar la tragedia eran los celos, de los que Echegaray dijo que «son el mayor monstruo que esclaviza los centros nerviosos de la humanidad».
• Pero si fueron los celos, ¿a quién torturaban? ¿Acaso eran el infierno de Daniel, de temperamento débil, y se habían convertido en una deformación enfermiza? Por el contrario, ¿eran acaso el tormento de Germán, que gozaba de un carácter fuerte, y decían en la época «que los celos eran sobre todo un defecto de los fuertes»?
• Según las crónicas de aquel tiempo, el crimen fue consecuencia lógica de una «tolvanera de locura».
• El parque donde sucedieron los hechos era el resultado de un programa de reformas urbanas. Un espacio verde con frondosos árboles y espaciosas avenidas, donde podían encontrarse estanques con patos. Al conjunto de todo ello se le conocía como el paseo del Prado. Aquella mañana lucía el sol aunque el aire era fresco.
• La víctima presentaba una herida en el hipocondrio (cada una de las partes laterales de la zona epigástrica) derecho que interesaba el epigastrio (zona del abdomen o vientre desde la punta del esternón hasta el ombligo) y otra parte lateral derecha del tórax que había interesado órganos vitales.
• Los maldicientes afirmaban que detrás de cada fortuna hay siempre un crimen.
• La joven falleció sin recuperar el conocimiento, por lo que no pudo decir nada sobre su agresor.
• Piedad pensaba contraer matrimonio el 12 de septiembre de ese mismo año.
• Luis, el presunto vengador, fue visto en los alrededores de la «escena del crimen».
• Para algunos, la tragedia no era otra cosa que el medio para castigar a la familia de la víctima.