Sospechosos
• Piedad, la esposa de la víctima, de 41 años. Esforzada, trabajadora. Vivía en constante sobresalto debido al mal carácter de su marido, con el que reñía con frecuencia.
• Martín, un compañero de la prisión en la que la víctima, José Caraballo, estuvo cumpliendo condena por robo, y al que había dicho que tenía oculto un botín del que ambos podrían disfrutar cuando salieran libres.
• Honorato, conserje de un colegio. Un hombre mayor que se acercó a la víctima porque estaba enamorado de la esposa. Durante varios meses le acompañaba cuando salía en su ronda habitual por los bares de la localidad.