Posibles móviles
En esta ocasión, el móvil del crimen fue la proyección del complejo de inferioridad del limpiabotas, que fue cabo y se decía sargento, que quiso demostrarle a la víctima que era «lo suficientemente hombre como para pegarle dos tiros a cualquiera». Fue un crimen irracional y estúpido fruto del alcohol.