Solución del enigma
Este crimen sucedió en Talavera de la Reina, ciudad castellana de abolengo, la mañana del Viernes Santo de 1954, a la una y siete minutos del mediodía. La víctima se llamaba María Piedad González González, de 29 años. Era natural del pueblecito de Navalcán, situado a 30 kilómetros de Talavera, pero desde el cambio de posición de la familia vivía en la ciudad.
El día del crimen había ido a pasear al nuevo parque, el paseo del Prado, cercano a la carretera que lleva a Madrid, con su prometido, Vicente Fernández Fernández, quien trabajaba de contable en unos grandes almacenes de la capital y que había aprovechado las vacaciones de Semana Santa para visitar a su novia, con la que pensaba casarse el entonces próximo 12 de septiembre. El autor de los disparos que acabaron con la vida de Piedad fue su antiguo novio, Germán Cabrera Collado, natural de Orellana la Vieja (Badajoz), hombre cabal y funcionario del Estado, quien no pudo resistir la pérdida para siempre de la que había sido su amor. Desde luego su crimen era merecedor del peor de los castigos.