¿Cómo se llegó a saber que era un asesinato?
Porque se descubrió que el criminal había comprado el cuchillo, que era de los de monte y caza, especialmente para el crimen, así como que en efecto espiaba y seguía a su víctima, redondeándose la investigación al hallarse una carta del asesino al juez, en la que confesaba sus intenciones, que había sido escrita el 28 de octubre, es decir, que durante varios días estuvo fraguando el grave delito. Después de cometerlo llevó a cabo un intento de suicidio que resultó fallido, recuperándose de sus heridas y respondiendo de su vil acción ante la justicia.