Más pistas
• Ni la encargada ni las compañeras de Irene sabían cuál era el nombre del individuo que había salido con ella la noche del crimen.
• El hombre que mató a Irene estaba en ese momento abrumado por los gastos.
• El criminal había llamado por teléfono a Irene al bar, al principio de la noche del crimen, y ella no había querido ponerse.
• El asesino la había amenazado de muerte varias veces, pero Irene nunca creyó que sería capaz de matarla.
• La trampa para asesinarla fue cuando la invitó a tomar café fuera, momento en el que la encargada del bar le pidió que le trajera otro para ella.
• El asesinato se produjo cuando volvían de tomar café y traían lleno el vaso para la encargada.
• El asesino se dio cuenta de que lo poco que Irene podía sentir por él había terminado.