Los sospechosos y el cine
Los tres sospechosos de la muerte de María del Pilar tenían relación con el cine en el que ella encontró la muerte.
• Con Fernando, el enamorado, María del Pilar había tenido algunas citas precisamente en esa misma sala de proyección, de la que Fernando guardaba buenos recuerdos de intimidad y placer.
• Con Ricardo, el atracador, María del Pilar podía tener algún asunto pendiente, pese a que ahora, al parecer, había tomado la decisión de abandonar su pasado y emprender una nueva vida. Por ello podría haber quedado con él en el cine, a pesar de que en esa sala trabajaba Bautista, su marido, como acomodador. Incluso podría haber quedado con Ricardo con el consentimiento de su marido.
• Por último, Bautista, que estaba jubilado de un cuerpo del Estado que exige a sus miembros una conducta intachable, completaba los ingresos de su pequeña pensión con su trabajo en el cine, que compatibilizaba con el cobro de recibos en un comercio.
• Bautista tenía dos hijas de su primer matrimonio. Una que trabajaba de doméstica, en Madrid, y otra que estaba empleada en una fábrica de la localidad y que vivía en su casa.