Sospechosos
Los tres de la misma familia, un padre y dos de sus hijos, cada uno con motivos propios para cometer el crimen. ¿Quién lo mató? ¿Fue uno de los tres sospechosos? ¿Participaron los tres en el crimen? ¿No fue ninguno de ellos sino algún otro de los muchos enemigos que tenía la víctima? La Guardia Civil, en un éxito digno de resaltar, encontró la solución en sólo doce días. He aquí los sospechosos:
• José Ramón, algo más joven que el fallecido, casado, con cinco hijos, dos de los cuales también son sospechosos en esta causa. José Ramón es igualmente rico, propietario bien acomodado, casado con una prima de la víctima. Mantenía con José un pleito sobre la propiedad de una finca en el que cada uno acusaba al contrario con pasión de haber sido engañado.
• Mariano, hijo del anterior, de 23 años, herrero de profesión. Estaba muy disgustado con la víctima, a la que hacía responsable de haberse mezclado en sus relaciones sentimentales. Debido al veneno destilado entre las dos familias, al decir de Mariano, José le estropeó dos noviazgos seguidos tras hacerle llegar a las muchachas que ese amor no les convenía porque, según mandaba decir, Mariano era vago, pendenciero, mujeriego y aficionado al vino en exceso.
• Robustiano, de 22 años, igualmente hijo de José Ramón, carpintero. Odiaba a la víctima porque desde pequeño había escuchado en su casa que había arruinado a su abuelo y trataba de hacer lo mismo con su padre. Se encontraba haciendo el servicio militar en A Coruña, aunque en el preciso momento de la muerte gozaba de un largo permiso.