12. Cien mil marcos por la demostración de un teorema
Cierto problema de ecuaciones indeterminadas adquirió en sus tiempos enorme popularidad debido a que al afortunado que lo resolviera con acierto se le ofrecía todo un capital ¡100 000 marcos alemanes!
El ejercicio consiste en demostrar la siguiente tesis llamada teorema o “gran proposición” de Fermat.
La suma de potencias de idéntico grado de dos números enteros no puede ser potencia de un tercer número entero. Se excluye sólo la segunda potencia, para la que es posible.
En otras palabras, hay que demostrar que la ecuación
xn + yn = zn
no tiene solución, tratándose de base entera, para n› 2.
Aclaremos lo dicho. Hemos visto que las ecuaciones
x2 + y2 = z2,
x3 + y3 + z3 = t3
tienen, tratándose de números enteros, cuantas soluciones se deseen. Sin embargo será imposible encontrar tres números enteros positivos que satisfagan la igualdad
x3 + y3 = z3.
Idéntico fracaso acompaña cuando se trata de las potencias de cuarto, quinto, sexto grados, etc. Esto es lo que afirma la “gran proposición de Fermat”.
¿Qué se exige de los aspirantes al premio? Deben demostrar esta tesis para todas las potencias que cumplen las condiciones dadas. El caso es que el teorema de Fermat no está aún demostrado y pende, por decirlo así, en el aire.
Han transcurrido tres siglos desde que fue formulado, sin embargo, los matemáticos no han logrado hasta ahora hallar su demostración.
Las figuras más eximias de esta ciencia se han ocupado del problema, mas, en el mejor de los casos,
Lo interesante del caso es que esta inaccesible demostración del teorema de Fermat, por lo visto, fue descubierta en cierta ocasión, y después se extravió. El autor del teorema, el genial matemático del siglo XVII, Pierre de Fermat, afirmaba que conocía la demostración.
Su “gran proposición”, fue escrita por él (lo mismo que toda una serie de teoremas acerca de la teoría de los números) en forma de observación en los márgenes de una obra de Diofanto, acompañándola de las siguientes palabras: “He encontrado una demostración verdaderamente asombrosa para esta proposición, pero aquí hay poco sitio para desarrollarla”.
En ningún sitio, ni en los documentos del gran matemático ni en su correspondencia, ha sido posible hallar huellas de esta demostración.
Los discípulos de Fermat han tenido que marchar por su propio camino.
He aquí los resultados de estos esfuerzos: Euler (1797) demostrar; el teorema de Fermat para potencias de tercero y cuarto grados, para las de quinto fue demostrado por Legendre (1823); para las de séptimo
Quien sienta curiosidad por la historia y el estado actual del problema de Fermat, puede leer el folleto de A. Jinchin El gran teorema de Fermat. Esta publicación, obra de un especialista, está dedicada a lectores que sólo tienen conocimientos elementales de matemáticas.
Notas: