DIEZ SUGERENCIAS...PARA EDUCAR EMOCIONALMENTE A UN NIÑO
• Póngase en el lugar del niño. No actúe siempre egoístamente y según su conveniencia. Préstele atención cuando la reclame.
• Pregúntele y escuche. No intente averiguar por ciencia infusa ni le reprima con frases como «¡Lo que te pasa es que eres un sinvergüenza!».
• No le reproche el tener emociones negativas. La tristeza es tan natural como la alegría. Nuestro mundo emocional está lleno de altibajos.
• Ayúdele a identificar y canalizar sus «malas emociones». Enséñele a superarlas por sí mismo: estará sentando las bases del autocontrol.
• Incentive su curiosidad. No le ponga barreras ni cortapisas. Sígale muy de cerca, pero no le proteja en exceso.
• Aprenda con él. Haga de cualquier experiencia un juego. Estimúlele cuando aprenda algo por sí mismo.
• Retrase por lo menos hasta los dos años el momento de llevar al niño a la guardería. Procure, a cambio, asistir con él a «centros de estímulo» o grupos de juego para padres e hijos.
• No le pegue. Corríjale siempre que haga falta. Dígale «no» cuando tenga que decírselo. Aplíquele un tipo de disciplina positiva. Sea afectivo con él.
• No permita que la televisión haga de padre o de madre. No le deje verla los primeros meses. Fije unos horarios estrictos.
• Celebre sus conquistas. Alimente su motivación... Pero no le inunde de regalos. Fíjele pequeñas grandes metas. Estimule en él el deseo de lograr algo; así desarrollará su sentido de la intencionalidad.