La situación en el PS y nuestras próximas tareas[278]
15 de junio de 1937
Estimados camaradas:
Recibí una copia de la carta de Cannon a Joe [Carter] del 9 de junio[279] sobre la situación en el Partido Socialista y nuestras próximas tareas. Por lo que puedo juzgar desde aquí, la carta es excelente en todo sentido. Sería fatal que perdiéramos tiempo a la espera de una «situación» nueva y más favorable. Si permanecemos pasivos, de ahora en adelante el tiempo obrará en contra nuestra. La situación está tan clara y madura que podemos establecer un plan a cinco meses.
a. En el curso de este verano la Guerra Civil Española llegará a su desenlace. El debate en torno a este problema en el seno de la vanguardia proletaria no puede dejar de agudizarse.
b. Las persecuciones y asesinatos en la URSS avanzan a ritmo tan febril que en los próximos meses es dable esperar un salto de cantidad en cualidad. Sea como fuere, antes del vigésimo aniversario de la Revolución de Octubre el régimen stalinista quedará desenmascarado ante los obreros en grado mucho mayor que el actual.
c. Parecería que la experiencia de Blum se acerca a su fin natural, vale decir, la bancarrota. Será un golpe mortal para la política del Frente Popular.
d. La Comisión Investigadora plenaria celebrará sus últimas sesiones en setiembre. No puede haber dudas sobre las conclusiones, que deberán ser y serán mortales para la camarilla stalinista y la burocracia de la Comintern.
La coincidencia de todos estos factores promete crear una situación sumamente favorable para nuestra actividad en el próximo otoño. Sería criminal que la nueva situación nos encontrara prisioneros de Thomas, Trager, Tyler y compañía[280]. No, debemos reaparecer en escena como partido independiente. Desde aquí, considero que el aniversario de la Revolución de Octubre debe ser la fecha límite para lograr nuestra total independencia política.
Este plan exige una movilización vigorosa de nuestros cuadros para impulsar una nueva línea estratégica, esto es imposible sin un semanario. El problema de empezar a publicar nuevamente un semanario propio es cien veces más importante que las consideraciones, estatutarias y la prudencia diplomática. Nuestro ataque contra los verdugos reformistas stalinistas de las revoluciones rusa y española debe ser tan vigoroso e implacable que los burócratas de segundo orden se verán obligados a olvidar las cuestiones puramente organizativas y formales. No podemos discutir con los partidarios de Altman y con la gente de Wisconsin como si se tratara de camaradas[281]. Debemos denunciarlos como traidores y canallas. Los acontecimientos justificarán nuestra actitud a los ojos de la base. Sólo ese ataque pondrá fin a las vacilaciones entre nuestros simpatizantes y la fracción Claridad[282]. En este sentido, insisto, estoy totalmente de acuerdo con la carta de Cannon. A juzgar sobre la base de informes escritos y de conversaciones con ciertos camaradas norteamericanos, el viraje se podrá efectuar sin provocar fricciones en nuestras filas, a condición de que el Comité Nacional dé directivas claras, precisas y valientes a los camaradas[283].
Permítanme concretar un plan hipotético a cinco meses:
Para el 15 de julio nuestros camaradas deberán estar movilizados para efectuar el viraje.
El primer número de nuestro semanario debe aparecer en la segunda quincena de julio.
Agosto y setiembre: desarrollar nuestra campaña contra el ala derecha y, secundariamente, contra los centristas.
En octubre debemos restablecer nuestro aparato organizativo por completo.
Debemos reaparecer como partido independiente no después del 7 de noviembre[284].
Mientras nos preparamos para superar los escombros del Partido Socialista, al mismo tiempo debemos empezar un trabajo más sistemático y persistente con respecto al Partido Comunista. Es imposible que los factores políticos mencionados más arriba dejen intacto este partido. Habrá crisis y escisiones inevitables. Posiblemente para el otoño podamos preparar la unidad de un sector del Partido Comunista con nuestra propia organización independiente.
No me referiré aquí a nuestro trabajo en los sindicatos, sobre todo en la CIO[285]. Ésa es, en términos generales, la tarea más importante que nos aguarda. Sin embargo, también esta tarea nos exige independencia como condición previa para una actividad libre y valiente en las huelgas y sindicatos.
Fraternalmente,
Wolfe [Trotsky]