¿Quién es el conspirador[121]?
23 de enero de 1937
De más está decir que, desde 1928, no mantengo relación alguna con Radek ni Piatakov, quienes me han insultado periódicamente a través de la prensa oficial. Piatakov jamás me visitó en Oslo. Jamás he estado en Oslo si no es en compañía de la familia Knudsen y de mis secretarios. Jamás conocí a Vladimir Romm, de quien se dice que actuó como intermediario entre Radek y yo. Poseo numerosas pruebas documentales que demuestran la imposibilidad de cualquier encuentro o relación personal mía con los hombres que ocupan el banquillo de los acusados en Moscú.
Primero, ¿quién puede creer que todos los hombres que hicieron la revolución, con una sola excepción —Stalin—, se han convertido en terroristas, enemigos del socialismo, agentes de la Gestapo dispuestos a desmembrar a la URSS?
Segundo, ¿cómo es posible que estos «criminales», después de cometer horrendos crímenes durante casi diez años, se arrepientan, exijan la pena de muerte para otros y luego para si mismos?
Tercero, ¿cómo se explica que Zinoviev, Kamenev y los demás dirigentes del supuesto grupo «trotskista» no conocieran este grotesco plan destinado a desmembrar a la URSS en beneficio de Hitler y del Mikado, mientras que Radek, a quien nadie jamás tomó en serio, aparezca repentinamente a la cabeza de una conspiración mundial?
El grupo conspirador, si existe, se llama GPU, su dirigente, si existe, se llama Stalin. La dictadura totalitaria de Stalin ha entrado en conflicto con el desarrollo económico y cultural del país, y ese conflicto se agrava constantemente. Él es la encarnación de la burocracia. Ese espíritu audaz que le inculcó la revolución lo utiliza ahora para mantener su omnipotencia y sus privilegios, empleando métodos que revelan un fantástico ingenio criminal.
El proceso que se está desarrollando revela que en Rusia se avecina una crisis política colosal.
Estoy dispuesto a denunciar a Stalin ante cualquier comisión internacional imparcial y calificada. Apelo a los hombres de buena voluntad y a la prensa honesta e independiente. Sé muy bien que el Manchester Guardian será uno de los primeros en ponerse al servicio de la verdad y de la humanidad.