Acerca de Romm[123]
24 de enero de 1937
Vladimir Romm no aparece en la primera lista de acusados. Lo arrestaron a último momento.
Pregunto: Si Romm fue el intermediario entre Radek y yo, si confesó ser el portador de cinco cartas, ¿por qué no lo arrestaron inmediatamente después de la confesión de Radek? Mi respuesta hipotética: la historia de Romm fue fabricada después de mi llegada al Nuevo Mundo. ¿Por qué?
Moscú teme que la opinión pública norteamericana simpatice con mi causa. Quieren privarme de la posibilidad de viajar a Estados Unidos por un sólo día, inclusive de permanecer en México. El objeto de las confesiones de Romm y Radek es comprometerme ante la opinión pública de Estados Unidos.
Sólo puedo repetir que no envié ninguna carta a Radek y que no conocía la existencia de Vladimir Romm: ayer declaré a la prensa que creía que era corresponsal de Izvestia en Roma y que no conocía su nombre.
Me gustaría que Radek o el intermediario Romm presentaran ante el tribunal de Moscú alguna carta escrita por mí o por algún representante mío. Pero creo que se obligará a los acusados a declarar que destruyeron las cartas.
La declaración de Romm acerca de que «acepté mantener a Trotsky al tanto de los sucesos en Washington» confirma mi hipótesis acerca de por qué aparece un nuevo testigo. Me gustaría saber qué clase de información podría darme él acerca de los sucesos en Washington, que no se encuentre en los periódicos norteamericanos y en la prensa comunista.
Es lógico que Radek confirme el testimonio de Romm: ambos se limitan a repetir lo que les dicta la GPU.