La idea de Charley
Cuando Fred se hubo marchado, me entraron ganas de ponerme a escribir otra vez, de mojar la pluma en tinta de semilla de sandía y escribir sobre estas hojas de madera de olor dulzón que fabrica Bill en el tejar.
He aquí una lista de cosas de las que os hablaré en este libro. No tiene sentido guardárselas para después. Mejor que os diga ahora de qué va todo esto:
1: yoMUERTE. (Un buen lugar.)
2: Charley. (Mi amigo.)
3: Los tigres y cómo vivían, lo hermosos que eran y cómo murieron, cómo me hablaban mientras se comían a mis padres y cómo yo les contesté, y cómo dejaron de comerse a mis padres, aunque eso no ayudó a mis padres en nada, en aquel momento nada podía ayudarlos; hablamos durante mucho rato y uno de los tigres me ayudó con mis deberes de aritmética, y luego me dijo que me fuera mientras acababan de comerse mis padres, y me fui. Aquella noche regresé para quemar la choza. Eso es lo que hacíamos en aquellos días.
4: La Estatua de los Espejos.
5: El viejo Chuck.
6: Los largos paseos que doy por la noche. A veces me quedo de pie durante horas en el mismo sitio, casi sin moverme. (He detenido el viento en mi mano.)
7: La Sandería.
8: Fred. (Mi colega.)
9: El estadio de béisbol.
10: El acueducto.
11: Doc Edwards y el maestro.
12: El precioso criadero de truchas que hay en yoMUERTE y cómo se construyó, y las cosas que ocurren allí. (Es un lugar fabuloso para bailar.)
13: Los Sepultureros, el Pozo y el Castillete.
14: Una camarera.
15: Al, Bill, otros.
16: El pueblo.
17: El sol y cómo cambia. (Muy interesante.)
18: enHERVOR, esa banda suya y el lugar donde cavaban, la Olvidería, y todas las cosas terribles que hicieron, lo que les pasó y lo tranquilas y hermosas que están las cosas por aquí ahora que han muerto.
19: Conversaciones y cosas que ocurren en el día a día. (Trabajo, baños, desayuno y cena.)
20: Margaret y otra chica que llevaba el farol por la noche y nunca se acercó.
21: Todas nuestras estatuas y los lugares donde enterramos a nuestros muertos, para que siempre tengan una luz que brote de sus tumbas.
22: Mi vida vivida en azúcar de sandía. (Debe de haber vidas peores.)
23: Pauline. (Es mi chica favorita. Ya veréis.)
24: Y éste es el libro número veinticuatro escrito en 171 años. El mes pasado Charley me dijo:
—No parece que te guste hacer estatuas ni otra cosa. ¿Por qué no escribes un libro?
»El último se escribió hace treinta y cinco años. Ya va siendo hora de que alguien escriba otro.
A continuación se rascó la cabeza y dijo:
—Caramba, me acuerdo que fue hace treinta y cinco años, pero no me acuerdo de qué trataba. Normalmente había un ejemplar en la serrería.
—¿Sabes quién lo escribió? —dije.
—No —contestó él—. Pero era como tú. No tenía un nombre normal.
Le pregunté de qué trataban los otros libros, los veintitrés anteriores, y dijo que creía que uno era sobre los búhos.
—Sí, era sobre los búhos, y también había un libro sobre las agujas de pino, muy aburrido, y luego había otro sobre la Olvidería, teorías acerca de cómo empezó y cuál era su origen.
»El tipo que escribió el libro se llamaba Mike, y se adentró mucho en la Olvidería. Quizá se adentró unos ciento cincuenta kilómetros y desapareció durante semanas. Fue más allá de los altos Montículos que vemos en días despejados. Dijo que más allá de esos Montículos había otros que eran aún más altos.
»Escribió un libro acerca de su viaje a la Olvidería. No era un mal libro, era mucho mejor que los libros que encontramos en la Olvidería. Son unos libros terribles.
»Dijo que anduvo perdido durante días y que había encontrado cosas que medían tres kilómetros de largo y eran verdes. Se negó a dar más detalles acerca de ellas, ni siquiera en el libro. Lo único que dijo fue que medían tres kilómetros de largo y eran verdes.
»Su tumba es la que hay junto a la estatua de la rana.
—Conozco bien esa tumba —dije—. Es un tipo rubio y llevo un mono color óxido.
—Sí, ése es —dijo Charley.