111.
Casi treinta años después, Gladstone expuso el mismo principio en una carta a la reina Victoria:
Inglaterra debe conservar íntegros en sus manos los medios para estimar sus propias obligaciones ante los diversos estados de cosas, conforme surjan; no deberá coartar ni limitar su propia libertad de elección por declaraciones hechas a otras potencias, en interés real o supuesto de éstas; declaraciones de las que puedan afirmar, al menos, que las interpretaron de otra manera [...]