La serie de la Pantera Rosa
Es posible que cuando Blake Edwards puso en marcha la producción de "La pantera rosa" (The Pink Panther, 1964) no podía preveer lo que tenía entre manos. Sin embargo el éxito tan inesperado de esta película engendró un suculento negocio que radicaba en un personaje que, en principio, era secundario en esta trama cómico policiaca. El inspector Jacques Clouseau de la Sureté, la policía francesa, siempre en persecución de un caco de lujo apodado El Fantasma era todo un hallazgo que le proporcionaría pinges beneficios.
En un principio, Edwards había pensado en Peter Ustinov para este papel, pero el Nerón de "Quo Vadis" lo rechazó sin apelación posible y se le sustituyó por un actor británico hasta entonces poco conocido, Peter Sellers. El inspector Clouseau es dibujado como un auténtico incompetente, una amenaza para la sociedad, capaz de los mayores desatinos pero en lugar de una interpretación histriónica o bufa, en la que caen los comicuchos mediocres, el británico realiza una labor sobria y elegante. Clouseau es un inepto, aunque está convencido de que es una auténtica eminencia. De carácter serio, flemático y tranquilo, Sellers entronca así con la gran tradición de los reyes del burlesco.
En "La pantera rosa", nombre de un diamante, aparecían otros personajes protagonistas como el refinado David Niven (Sir Charles Litton, el Fantasma), la elegante Capucine (Simone Clouseau, esposa del inspector y amante de Sir Charles), el guaperas Robert Wagner y la dulce Claudia Cardinale, en los que recaía el peso argumental de esta comedia sofisticada, pero todos ellos se vieron desbordados y eclipsados por el inspector Clouseau. Vista ahora la película, podemos comprobar como los fragmentos en que no aparecen Peter Sellers tienen un interés menor, porque siempre se nota su ausencia.
De todas formas, "La pantera rosa" se convierte en un auténtico éxito comercial, lanzando al actor británico al estrellato. Los dibujos animados de los títulos de crédito, obra de Friz Freleng y David H. De Patie, y la música elegante de Henri Mancini también triunfaron paralelamente a la película motivando la producción de una serie de cortometrajes de dibujos animados protagonizados por la pantera rosa, así como por el propio inspector Clouseau. Una recopilación de estos dibujos se exhibieron en forma de largometraje, "El maratón de la Pantera Rosa" (The Pink Panther, 1966-1970) de Art Davis, con producción del propio Blake Edwards. Dibujos que se distinguen por una inteligente utilización del gag visual.
Walter Matthau triunfó en Broadway con la obra "Un disparo en la oscuridad" de Harry Kurnitz, en realidad una adaptación americanizada de "La idiota" del francés Marcel Achard, centrada en un inspector de policía enamorado de una mujer estúpida pero hermosa, sospechosa de un crimen. Cuando este material le fue ofrecido a Blake Edwards pensó en reconvertir la obra en una nueva película del inspector Clouseau, añadiendo personajes secundarios como el irascible inspector Dreyfus (Herbert Lom), su jefe, aún más paranoico que su subordinado, y un extravagante criado chino, Kato (Burt Kwouk), empeñado en practicar artes marciales con el excéntrico detective de la Sureté.
"El nuevo caso del inspector Clouseau" (A Shot in the Dark, 1964), resultado de esta insólita reconversión, fue precisamente el mejor título de la serie ya que toda la trama estaba centrada en el despistado inspector, enamorado de la seductora María Gambrelli (Elke Sommer), una rubia teutona tan lela como él.
Se cuenta la anécdota de que cuando el prestigioso detective de Scotland Yard, Robert Fabian, visitó a Sellers durante este rodaje. Al ver el contenido de la película, comentó: "Clouseau ha hecho retroceder cincuenta años la técnica de la criminología". El sarcástico Blake Edwards le respondió: "Pero Sellers ha hecho avanzar cincuenta años el arte de la comedia".
La compenetración entre actor y personaje era absoluta. A pesar de ser un individuo completamente lunático, Clouseau es ante todo un auténtico ser humano. ¿Cuántos Jacques Clouseau deambulan por estos mundos cometiendo toda clase de torpezas? Infinidad de ellos.
Sin embargo, tanto Sellers como Edwards no quisieron repetir la serie, no querían verse encasillados, y por eso el tercer episodio contó con director y actor diferentes. La nueva epopeya del desastre se titulaba "El rey del peligro" (Inspector Clouseau, 1968) de Bud Yorkin, con Alan Arkin como Clouseau, pero el fracaso fue absoluto.
En los setenta, tras una serie de reveses profesionales tanto de Sellers como del propio Edwards, provocó que ambos volvieran a las andanzas del inspector Clouseau. "El regreso de la pantera rosa" (The Return of the Pink Panther, 1975), un afortunado revival, cuya única ausencia fue la de David Niven, sustituido por Christopher Plummer en el papel de Sir Charles Litton. Herbert Lom y Burt Kwouk reaparecieron con sus papeles originales.
Nueva catarata de gags, adornada con una sólida trama policiaca, que no decepcionó a los fans de la serie. El Inspector Jefe Dreyfus acababa tan loco que finalmente era encerrado en un manicomio del que se escapará al cabo de un año.
Efectivamente en "La pantera rosa ataca de nuevo" (The Pink Panther Strikes Again, 1976), Paul Dreyfus en su paranoia acabará convertido en una especie de Goldfinger obsesionado en eliminar a Clouseau de la faz de la tierra, pero finalmente todos sus artilugios se volverán contra él.
Parecía que con este título se iba a cerrar la serie. Dreyfus acababa desintegrado con su rayo, pero la taquilla es la taquilla. "La venganza de la pantera rosa" (Revenge of the Pink Panther, 1978) fue la despedida de Peter Sellers de su entrañable personaje. Haciendo caso omiso del episodio anterior, Dreyfus regresa a su puesto sin darnos ninguna explicación de porqué está vivo tras su desintegración en la entrega precedente.
De los tres últimos episodios, posiblemente sea este el más divertido pero contiene la nefasta premonición de la muerte de Clouseau. Un accidente provoca que al inepto detective se le dé por muerto, provocando la felicidad de su jefe Dreyfus.
Lamentablemente dos años después, Sellers fallecerá en la vida real, y Blake Edwards tomó la disparatada decisión de rodar "Tras la pista de la pantera rosa" (Trail of the Pink Panther, 1982) con descartes de los anteriores títulos de la serie. David Niven y Capucine reaparecerán para justificar secuencias del primer episodio. Asimismo conoceremos la juventud de Clouseau y a su padre (Richard Mulligan). La trama gira sobre una desaparición del despistado detective y de la investigación de una periodista (Joanna Lumley). El resultado molestó a los fans de Peter Sellers y de la serie con toda la razón del mundo.
Sin embargo Edwards, que no escarmienta, rodó un nuevo episodio, "La maldición de la pantera rosa" (Curse of the Pink Panther, 1983), con Ted Wass, quien con Richard Mulligan habían protagonizado la divertidísima serie "Enredo" (Soap), parodia de los culebrones televisivos. El inspector Dreyfus por medio de una computadora selecciona al peor detective del mundo para que busque a Clouseau, quien reaparecerá al final de la película con el rostro de Roger Moore! Esta nueva entrega no gustó, Ted Wass carecía del carisma de Sellers y a pesar de reencontrar a viejos amigos, como David Niven y Capucine, el invento no funcionó. Sólo queda por señalar de que por vez primera en esta serie, parte de la trama transcurre en España, apareciendo las celebres fallas de Valencia.
Desalentado, Blake Edwards decidió olvidarse de rodar nuevos capítulos y se dedicó a otros menesteres, no bien recibidos en taquilla. Finalmente decidirá añadir un nuevo episodio a la saga, "El hijo de la pantera rosa" (The Son of the Pink Panther, 1993), con Roberto Benigni en el papel del hijo de María Gambrelli (quien en lsu segunda aparición adquiere las aún bellas facciones de Claudia Cardinale) y el inspector Clouseau, un retoño que le amargará de nuevo la existencia al inspector Dreyfus (encarnado una vez más por Herbert Lom). Realmente, Roberto Benigni, gran promesa de la pantalla cómica mundial, es un actor capaz de salir triunfante de tan dificil papeleta aunque, por desgracia, el actual Blake Edwards carece de la inspiración de antaño y eso se nota a lo largo de la película.
Para mayor desgracia del comisario Dreyfus, acabará por casarse con la ex de su odiado Clouseau, Maria Gambarelli, y con ello apechugará con los dos hijos de éste, dos gemelos, Jacques jr y su hermana (Nicoletta Braschi) tan torpe como su padre y hermano. ¿Qué seria de la serie sin Herbert Lom? Un actor cuyas virtudes jamás han sido reconocidas como es de merecer, sin el histérico comisario Dreyfus la serie no sería tan fantástica como es.