Bud Abbott y Lou Costello
La pareja Bud Abbott y Lou Costello se formó en 1936, obteniendo grandes éxitos en las tablas y, sobretodo, en la radio. Con mucha razón Buster Keaton dijo de ellos que eran actores radiofónicos más que cinematográficos. Sus programas triunfaron de costa a costa gracias a sus enredos verbales, a sus juegos de palabras que causaban gran hilaridad.
William "Bud" Abbott nació el 2 de octubre de 1895 en Asbury Park. Al trabajar sus padres en el Ringling Brothers Circus, el joven Billy creció y se educó en la vida ambulante bajo la carpa, ganándose su primer dólar en tareas circenses. Al final de los años 20, organizó con su hermano Harry una cadena de teatros que no obtuvo ningún éxito, por lo que Bud inició su carrera profesional formando dúos cómicos en el "music-hall" asumiendo siempre el personaje serio.
Louis Francis Cristillo nació el 3 de marzo de 1906 en Paterson, New Jersey. De baja estatura pero de fuerte complexión, el joven era un consumado deportista. Sus facultades físicas le animaron a probar suerte en el mundo del cine. Viajó a Hollywood en busca de fama a principios de los treinta, tras desempeñar múltiples oficios fue contratado por la Metro para trabajar de especialista de acción llegando a convertirse en doble de Tim McCoy, un célebre cowboy de la época.
Después de trabajar en sesenta películas como tal, Cristillo perdió facultades al comenzar a engordar por lo que perdió su empleo en la Metro. Decidido a darle un nuevo rumbo a su vida, el actor cambió su nombre por el de Lou Costello, iniciando su carrera como cómico en el "music-hall" hasta encontrarse con Bud Abbott en 1936.
La pareja triunfó también en Broadway, en la revista "Streets of Paris" donde debutó Carmen Miranda. Eso fue en junio de 1939, pasando al cine al año siguiente en "Noche en el trópico" (One Night in the Tropica, 1940) de Edward Sutherland donde tuvieron cometidos secundarios. Pero su éxito fue tan arrollador que los ejecutivos de la Universal no dudaron en producir una serie de cintas realizadas en función de las habilidades cómicas de la pareja.
"Reclutas" (Buck Privates, 1941) de Arthur Lubin, estaba ambientado en el ejército estadounidense y tenía tintes patrióticos según modas estrictamente coyunturales. Pero "Agárreme ese fantasma!" (Hold That Ghost, 1941), del mismo director, ya nos mostraba la peculiar mezcla de terror y humor característicos de la nueva pareja que si bien fue muy popular en los cuarenta jamás nos hizo olvidar la formada por Stan Laurel y Oliver Hardy, la más perfecta hasta la fecha.
"Río Rita" (1942) de S. Sylvan Simon era un remake de un musical rodado en 1929 con la pareja Wheeler y Woolsey, con un sentido del humor muy similar a la de Abbott y Costello. En los periodos 1941-1944 y1948-1951 la pareja era campeona de taquilla, demostrando lo trascedental de su inmensa popularidad.
Su larga carrera es irregular, con algunos títulos singularmente flojos alternando con otros de más enjundia. Para nosotros los más divertidos eran aquellos en que se mezclaba el género fantástico con el cómico, es decir sus típicas parodias de las películas de la Universal, la productora de la mayoría de sus largometrajes.
"El fantasma huye" (The Tiem of Their Lives, 1946) de Charles T. Barton, con unos personajes distintos de los habituales, atrajo especialmente la atención, pero en "Contra los fantasmas" (Abbott and Costello Meet Frankenstein, 1948), también de Barton, su título más célebre, se encontraron con el mismísimo conde Drácula (Bela Lugosi), el hombre lobo (Lon Chaney jr) y el monstruo del Frankenstein (Glen Strange). Boris Karloff se negó a interpretar este último personaje por gratitud, "nunca podré ridiculizar a un viejo amigo como es la criatura de Frankenstein". Sin embargo, a favor de Lugosi y Chaney, hemos de aclarar que sus personajes estaban tratados con completa dignidad y respeto. El húngaro intérprete del conde Drácula lució una interpretación irónica, brillando a gran altura y digna (valga la redundancia) de su leyenda. En cambio Glen Strange, que nunca tuvo personalidad, estuvo tan grisáceo como siempre. La ausencia del gran Karloff se dejaba notar en demasía.
Cuando el tandem pasó a la televisión en los años cincuenta con "The Colgate Comedy Hour" (1951), un programa en directo que duró tres temporadas, en una de sus emisiones Abbott y Costello recrearon esta parodia con los monstruos Universal repitiendo en vivo el mismo reparto (Lugosi-Strange-Chaney jr) de la película de Barton.
Boris Karloff era la asignatura pendiente de la pareja, pero si se negó a parodiar al monstruo de Frankenstein no tuvo inconveniente en ridiculizar al doctor Jekyll y su alter ego, aunque por cuestiones de edad durante todo el rodaje tuvo que ser sustituido por un doble. Pero ni "Abbott and Costello Meet Dr. Jekyll and Mr. Hyde" (1953) de Charles Lamont, ni "Abbott and Costello Meet the Killer" (1949) de Charles T. Barton, también con Karloff, igualaron ni de lejos "Contra los fantasmas" que, al parecer era su techo en toda su filmografía.
En la misma línea se rodaron empero diversos títulos: "Las minas del rey Salmonete" (Africa Screams, 1949) de Charles T. Barton, su encuentro con King Kong; "Abbott and Costello Meet the Invisible Man" (1951) de Charles Lamont; "Abbott y Costello y las judías mágicas" (Jack and the Beanstalk, 1952) de Jean Yarbrough, fantasía musical a todo color; "Encuentro con el capitán Kidd" (Abbott and Costello Meet the Captain Kidd, 1952) de Charles Lamont, donde Charles Laughton autoparodió con gran placer su célebre interpretación de "El capitan Kidd" (Captain Kidd, 1945) de Rowland V. Lee; "Abbott and Costello go to Mars" (1953) de Charles Lamont, un viaje al planeta Venus poblado por bellas amazonas; "Abbott and Costello Meet the Mummy" (1955) de Charles Lamont, ya en franco declive del tandem.
En su época de declive protagonizaron otra serie de televisión "The Abbott and Costello Show" (1952), 52 episodios de 25 minutos, realizados por Yean Yarbrough. Sus últimas incursiones cinematográficas fueron "Abbott y Costello contra la poli" (Abbott and Costello Meet the Keystone Cops, 1955) de Charles Lamont, un homenaje al cine cómico de la Edad de Oro, con la aparición especial de Mack Sennett y "Dance With Me, Henry" (1956) de Charles T. Barton, título éste que cierra su filmografía irregular, nada genial, aunque no tan desdeñable como se ha escrito.
Tras su separación, el rechoncho Lou inició su carrera en solitario demostrando excelentes aptitudes dramáticas en un par de telefilmes: "Blaze of Glory" (1958) y "La historia de Tobias Jones" (The Tobias Jones Story, 1958). En el segundo título interpretaba a un fontanero débil de carácter al que unos delincuentes pretenderán utilizar como cómplice de un robo. Sin embargo, en el momento más trascendental Tobias Jones se rebelará contra los matones demostrando su valor y su fuerza de carácter. Con este telefilm conocimos un Lou Costello distinto, completamente alejado de ese personaje simplón de sus largometrajes.
Desgraciadamente en esta nueva carrera, el actor gordito sólo pudo rodar un film en solitario, "The Thirty-Foot Bride of Candy Rock" (1959) de Sidney Miller. Algunos días después de haber finalizado el rodaje, el 3 de marzo de 1959, falleció de una crisis cardiaca.
En su última aparición fílmica, Lou Costello (Candy Rock) tenía una novia (la encantadora Dorothy Provine) que crecía de forma desmesurada, pasando por mil problemas para alimentarla. El desesperado novio para remediar su problema tendrá que realizar un viaje a través del tiempo.
Pero si la suerte del bueno de Costello fue muy desafortunada, su compañero Bud Abbott conoció una vejez patética. Tras fracasar en su única aparición en solitario "The Joke's on Me" (1961), telefilm dramático coprotagonizado con Lee Marvin, los inspectores fiscales cual aves de presa cayeron sobre él y le dejaron en la más completa miseria. El fisco le arruinó, llevándose todas las ganancias de sus tiempos de esplendor.
Abbott no se quiso desanimar, emparejado con Candy Candido (un cómico parecido a Costello), el nuevo dúo actuó en salas de fiesta, pero fracasó estrepitosamente porque fue incapaz de borrar el recuerdo de la anterior unión. Retirado del espectáculo, Bud fue contratado por Hanna-Barbera para ponerle la voz a su propia caricatura en una serie de dibujos animados "Abbott y Costello" (Abbott and Costello, 1967) inspirados en sus personajes cinematográficos. Tras doblar 156 episodios, regresó de nuevo al olvido falleciendo el 24 de abril de 1974.
La pareja Lou Costello y Bud Abbott era muy desigual en talento. Si el gordo era en realidad un buen comediante, al que se le dio un personaje en extremo exagerado. Bud Abbott, en cambio, fue un acompañante grisáceo. Actualmente la mayoría de sus películas difícilmente soportan el paso del tiempo, pero siempre podemos encontrar buenos momentos aunque diluidos en un conjunto un tanto plomizo. Sus películas carecían del genio y de la solidez del anterior tandem, el compuesto por Stan Laurel y Oliver Hardy, quienes tenían detrás a Hal Roach y una excelente legión de gágmans así como unas comedias mucho más imaginativas. Pero no obstante no podemos ser injustos, Abbott y Costello hicieron reír a toda una generación y eso no podemos olvidarlo.