Los complejos de Woody Allen
Allen Stewart Konigsberg nació en 1935 en Nueva York, adoptando el nombre de Woody Allen al iniciar su carrera artística. Primero vendía gags para pagarse sus estudios universitarios, a los 19 años empezó a trabajar como actor en la cadena televisiva NBC, formando parte del célebre "Your Show of Shows" ya comentado.
En aquella época Woody comenzó sus sesiones de psicoanálisis, sus actuaciones en clubs nocturnos y su primer matrimonio. También escribe obras teatrales y reescribe el guión de una película japonesa, "Kagi no kagi" de Senkichi Taniguchi a la que cambia todos los diálogos: "Lily la tigresa" (What's Up, Tiger Lily?, 1966).
Su debut oficial en el cine fue con "¿Que tal, Pussycat?" (What's New, Pussycat?, 1965) de Clive Donner, un falso prestigio del cine inglés. Woody, además de ser el autor del guión, interpretó un papel al lado de Peter Sellers y otros actores convirtiéndose de inmediato en una especie de película de moda aunque el tiempo le ha perjudicado sensiblemente.
El pelirrojo, pecoso y acomplejado actor también tuvo una aparición muy significativa en "Casino Royale" (Casino Royale, 1967) de Val Guest, Ken Hughes, John Huston, Joseph McGrath y Robert Parrish. Una extraña parodia de las películas de James Bond (en realidad se trata de una novela de Ian Fleming que la productora Eon no pudo adquirir) con muchos colorines adornados con los gustos psicodélicos de la época que muchos ilusos confundieron con modernidad.
"Toma el dinero y corre" (Take the Money and Run, 1969) debía haber sido realizada por Jerry Lewis, pero el actor estaba en baja forma y a última hora cedió el cetro al propio Woody Allen, autor del guión, iniciando así su gloriosa filmografía que a juicio mío está sobrevalorada, aunque reconozco su gran importancia dentro del cine de las últimas décadas.
Tanto este film, como el posterior "Bananas" (Bananas, 1971), son títulos inconexos y extraños con un sentido del humor que pretende estar inspirado en Groucho Marx pero que se halla a mil leguas del ingenio de impecable bigotudo.
"Sueños de un seductor" (Play it Again, Sam, 1972) dirigida por Herbert Ross, estaba basada en una obra teatral escrita por el propio Woody Allen, con aparición del espectro de Humphrey Bogart y que supuso el primer encuentro del acomplejado pecoso con Diane Keaton, su compañera habitual en numerosas películas.
"Todo lo que Vd. siempre quiso saber sobre el sexo pero temía preguntar" (Everything You Always Wanted To Know About Sex, But Were Affraid To Ask, 1972), de nuevo dirigida por Allen, era un monumento al mal gusto que tenía muy poca gracia, al igual que "El dormilón" (Sleeper, 1973) y "La última noche de Boris Grushenko" (Love and Death, 1975). En ellas daba muestra de su nihilismo, pero también de su escasa imaginación. La primera era un amargo film futurista y la segunda estaba basada en las novelas rusas de tintes lacrimógenos. Los recursos cómicos siempre estaban ejecutados con inusual torpeza, aunque sus apuntes filosóficos siempre eran del agrado de los críticos de gustos "profundos".
En un registro distinto, "La tapadera" (The Front, 1976) dirigida por Martin Ritt, basada en la terrible Caza de Brujas del senador McCarthy, Woody era un testaferro, un falso escritor que firmaba los guiones de los autores perseguidos por sus ideas comunistas. Sin embargo, para mí, la mejor aportación de este film fue la genial aparición de Zero Mostel, un actor que en su día también fue perseguido por sus ideas, en el papel de un cómico que se queda sin trabajo por haber flirteado años atrás con una muchacha marxista. Su estremecedor plano brindando al espejo antes de saltar por el balcón es para mí un recuerdo dificil de borrar.
Con "Annie Hall" (Annie Hall, 1977), Woody Allen acaparó los premios de la Academia de Hollywood pero para dar la nota, el pelirrojo los menospreció prefiriendo irse a tocar el clarinete a un salón de jazz de Nueva York, la ciudad donde ha rodado casi todos sus films, huyendo del alocado mundo de California.
Tal vez influenciado por las excelentes críticas, Woody se creyó un cineasta transcendental y emprendió el rodaje de "Interiores" (Interiores, 1978) solo como director y guionista, la primera de sus películas en la que no aparecía como actor huyendo descaradamente de la comicidad que comenzó a despreciar por considerar que el cine de humor es un género "menor".
Esta aceptación crítica fue la causa de que su filmografía diera a partir de entonces un vuelco radical volviéndose cada día más serio y apriorista: "Manhattan" (Manhattan, 1979); "Recuerdos" (Stardust Memories, 1980); "Comedia sexual de una noche de verano (A Middsummer Night's Sex Comedy, 1982); "Zelig" (Zelig, 1983); "La rosa púrpura del Cairo" (1985), sólo dirección y guión; "Hannah y sus hermanas" (1986); "September" (September, 1987), sólo dirección y guión; "Radio Days" (Radio Days, 1987), sólo dirección y guión; "Otra mujer" (Another Woman, 1988), sólo director y guión; "Delitos y faltas" (Crimes and Misdemeanors, 1989); "Historias de Nueva York" (New York Stories, 1989) film de episodios codirigido por Woody Allen, Francis Ford Coppola y Martin Scorsese donde el pelirrojo quiso volver a sus orígenes en un personaje más gracioso de lo habitual, el hijo de una madre posesiva (Mae Questel, la voz americana de Betty Boop); "Alice" (Alice, 1991), de nuevo sólo como director; "Escenas en una galería" (Scenes From a Mail, 1991) esta vez dirigida por Paul Mazursky, con Bette Midler de coprotagonista, donde Woody Allen se limitó a las tareas de actor; "Sombras y nieblas" (Shadows and Fog, 1992), un film infumable; "Maridos y mujeres" (Husbands and Wives, 1992); "Misterioso asesinato en Manhattan" (Manhattan Murder Mistery, 1993); "Don't Drink the Water" (1994), con Michael J. Fox, basado en una antigua obra teatral del propio Allen, ya llevada al cine en 1969, titulándose en España "Los USA en zona rusa"; "Balas sobre Broadway" (Bullets for Broadway, 1994) (sólo como director y guionista); "Poderosa Afrodita" (Mighty Aphrodite, 1995), con Mira Sorvino (Oscar a la mejor actriz secundaria);
Woody Allen emparejado con Peter Falk protagonizó asimismo "The Sunshine Boys" (1995) de John Erman, con Sarah Jessica Parker, una obra de Neil Simon llevada al cine por Herbert Ross, "La pareja chiflada" (The Sunshine Boys, 1975), con Walter Matthau y George Burns (1896-1996), quien obtuvo un Oscar como mejor secundario por esta cinta.
Pero la vena cómica de sus películas se ha marchitado quedando convertida su filmografía en un mal remedo de Ingmar Bergman, pretencioso y vagamente superficial. Mia Farrow fue su compañera sentimental y su protagonista en casi todas ellas, hasta que su ruptura motivó el regreso de Diane Keaton en sus últimos títulos.