México lindo y querido

Un jueves 6 de agosto de 1896, en el Castillo de Chapultepec, el presidente Porfirio Díaz y cuarenta invitados se quedaron atónitos ante la proyección de las primeras tomas cinematográficas de los hermanos Lumière, proyectadas por Gabriel Veyre (un farmacéutico de Lyon reconvertido en director técnico de los Lumière) y Claude Ferdinand Bon Bernard (un concesionario de los films Lumière en México, Venezuela y otros países latinoamericanos), quienes se vieron obligados a repetir las sesiones hasta la una de la madrugada por el entusiasmo que causó en los primeros espectadores.

Tras una segunda sesión para la prensa, los pioneros mentados exhibieron con gran éxito los cortos en la calle de Plateros número 9 (después llamada calle Madero Centro). El desbordante entusiasmo popular motivó el rodaje de tomas con temas mexicanos, las primeras con el dictador Porfirio Díaz de protagonista, así como diversos temas locales como peleas de gallos y bailables típicos, indios navegando con canoas o la reconstrucción de un duelo de dos diputados por cuestiones de honor.

Se da la circunstancia de que fueron éstas las primeras tomas rodadas por el sistema de los Lumière en toda América (los Estados Unidos utilizaban el sistema de Edison que pronto quedó anticuado) e Ignacio Aguire fue el primer pionero del cine mexicano, rodando tomas en 1897, seguido por Salvador Toscano quien debutó en 1898, creando las primeras salas de exhibición en el país. Tras diversos documentales rueda una versión cinematográfica de "Don Juan Tenorio" (1899), adelantándose en diez años a los hermanos Baños, el sainete "Canarios de Café" (1899) y la comedia "Terrible percance de un enamorado en el cementerio de Dolores" (1899).

Felipe de Jesús Haro rueda "Las avenuras de Tip Top en Chapultepec" (1907) y Enrique Rosas "El rosario de Amozoc". Aparecen Mimi Derba (una de las primeras realizadoras), los hermanos Alva y Jesús H. Avitia. Enrique Rosas se inicia con el largometraje, "La banda del Automóvil Gris" (1919). Había nacido pues una industria que se desarrolló principalmente, ya en el sonoro, a partir del rodaje de una comedia ranchera, género archipopular en Latinoamérica, "Allá en el Rancho Grande" (1936) de Fernando Fuentes.

Hemos hablado del cine de humor azteca, generalmente monopolizado por el gran Mario Moreno "Cantinflas", personaje que incluso fue admirado por el propio Charlie Chaplin (llamado Carlitos en México). A él nos referiremos más adelante, pero para empezar podríamos dedicarle unas líneas a otros cómicos que en su día hicieron la vida feliz a sus compatriotas. Algunos no cruzaron el charco, y cuando lo hicieron nos provocaron no poca extrañeza. Este es el caso de Germán Valdés "Tin Tan", generalmente dirigido por Gilberto Martínez Solares: "Calabacitas tiernas" (1948); "Yo soy el charro de levita" (1949); "No me defiendas, compadre!" (1949); "El rey del barrio" (1949); "La marca del zorrillo" (1950); "Simbad, el mareado" (1950); "Ay amor, cómo me has puesto!" (1950); "El revoltoso" (1951); "Aprendiz de millonario" (Chucho el remendado, 1951); "El ceniciento" (1951); "Las locuras de "Tin Tan" (1951); "El bello durmiente" (1952); "Me traes de un ala" (1952); "Dios los cría" (1953); "El mariachi desconocido" (1953); "El vizconde de Montecristo" (1954); "El Barba Azul" (1954); "El sultán descalzo" (1954); "Lo que le pasó a Sansón" (1955); "El vividor" (1955); "Tres mosqueteros y medio" (1956); "Escuela para suegras" (1956); "Paso a la juventud" (1957); "Escuela de verano" (1958); "Una estrella y dos estrellados" (1959); "La casa del terror" (1959), con un decadente Lon Chaney jr como actor invitado; "Vivo o muerto" (1959); "El duende y yo" (1960); "El violetero" (1960); "Suicídate, mi amor" (1960); "Viva chihuahua" (1961); "Tintanson Crusoe" (1964);:"El ángel y yo" (1966);" Gregorio y su ángel" (1966), con Broderick Crawford, entre otras dirigidas por otros realizadores aztecas como Fernando Cortés, autor de un "Viaje a la luna" (1957) y de "El fantasma de la Opereta" (1960) donde Germán Valdés emula al gran Lon Chaney padre.

Me resulta dificil valorar el talento de este cómico que puede resultarnos vulgar a nuestros ojos europeos. Sus películas nos parecen chuscas, extrañas, absurdas y subdesarrolladas. Sin embargo, en el número 100 de la revista mexicana "Somos", Germán Valdés "Tin Tan" es objeto de una vehemente reivindicación colocando su film "El rey del barrio" en el número 18, entre las 100 mejores películas producidas en México a lo largo del primer siglo de cine. "Calabacitas tiernas" ocupa el 33. Queda para el recuerdo la voz de Baloo, el alegre oso de "El libro de la selva" (The Jungle's Book, 1966) de Wolfang Reitherman, una de las últimas producciones de Walt Disney antes de desaparecer de nuestro mundo, Germán Valdés se fue con él poco tiempo después.

El cómico mejicano le daba al oso disneyano (nada que ver con Rudyard Kipling) una personalidad bohemia, incluso libertaria, del vive y dejar vivir con su entrañable canción que resume toda su filosofía:.

"Busca lo más vital, no más,

lo que has de precisar, no más,

y nunca del trabajo

has de abusar.

Tan sólo lo más esencial

para vivir sin trabajar.

Mamá naturaleza te lo da".

El español Miguel Morayta, exilado republicano, realizó diversos largos de tema fantástico bastante extraños como "La invasión de los vampiros" (1961) y "El vampiro sangriento" (1962), pero también cintas cómicas con "Tin Tan": "El médico de las locas" (1955), "Vagabundo y millonario" (1958) y "Los reyes del volante" (1964). en esta última Germán Valdés actuaba con una pareja cómica, parecida al tandem Abbott y Costello, salvando las naturales distancias culturales e industriales.

Marco Antonio Campos "Viruta" y Gaspar Henainne "Capulina" formaron un dúo un tanto surrealista y extraño viviendo una serie de peripecias parecidas a sus colegas del norte: "Dos tontos y un loco" (1960) de Miguel Morayta; "En peligro de muerte" (1962) de René Cardona, de nuevo con "Tin Tan"; "La edad de piedra" (1962) de René Cardona, con la simpar Lorena Velázquez, protagonista de films de luchadoras y otras lindezas; "El camino de los espantos" (1965) de Gilberto Martínez Solares; "Detectives o ladrones" (1966) de Miguel Morayt.

Capulina en solitario se unió a Santo, el Enmascarado de Plata, en otra aventura típica y tópica que haría las delicias de los amantes del cine cutre, "Santo contra Capulina" (1968) de René Cardona. De nuevo con Miguel Morayta, Gaspar Henainne se enfrenta a un hombre lobo en "Capulina contra los monstruos" (1972).

Un año después, su colegas Javier López Chabelo y un tal Pepito ruedan en la misma línea "Chabelo y Pepito contra los monstruos" (1973), dirigida por José Estrada, con apariciones de toda la cofradía de los entrañables antihéroes del fantástico: un hombre lobo, el conde Drácula, el monstruo de Frankenstein, la momia, míster Hyde, un gorila y la mismísima Criatura del Lago Negro.

Otros "graciosos" aztecas fueron Eulalio González "Piporro", Antonio Espino "Clavillazo", Adalberto Martínez "Resortes" y otros personajillos que nunca salieron del mercado interior. cómicos de un cine imposible, cuya existencia resulta completamente inexplicable fuera de su entorno social y político. Tal vez por el sentido del humor se puede conocer a una nación y a una época, y el subdesarrollo de unos guiones absurdos denuncian antetodo el hecho de que la cultura ha sido siempre monopolizada por el poder para sumir en la ignorancia a un pueblo, al que se considera inferior.

No es de extrañar que en América latina triunfara Mario Moreno "Cantinflas" y que su éxito no se haya podido proyectar hacia otros países no hispanos. La colonización cultural que hemos padecido a lo largo del siglo XX, ha provocado que las costumbres norteamericanas hayan sido asimiladas por los espectadores de todo el mundo, quienes sin embargo rechazan aquellas películas que muestren una realidad distinta por considerarlas extrañas.

El Cine cómico
titlepage.xhtml
sec_0001.xhtml
sec_0002.xhtml
sec_0003.xhtml
sec_0004.xhtml
sec_0005.xhtml
sec_0006.xhtml
sec_0007.xhtml
sec_0008.xhtml
sec_0009.xhtml
sec_0010.xhtml
sec_0011.xhtml
sec_0012.xhtml
sec_0013.xhtml
sec_0014.xhtml
sec_0015.xhtml
sec_0016.xhtml
sec_0017.xhtml
sec_0018.xhtml
sec_0019.xhtml
sec_0020.xhtml
sec_0021.xhtml
sec_0022.xhtml
sec_0023.xhtml
sec_0024.xhtml
sec_0025.xhtml
sec_0026.xhtml
sec_0027.xhtml
sec_0028.xhtml
sec_0029.xhtml
sec_0030.xhtml
sec_0031.xhtml
sec_0032.xhtml
sec_0033.xhtml
sec_0034.xhtml
sec_0035.xhtml
sec_0036.xhtml
sec_0037.xhtml
sec_0038.xhtml
sec_0039.xhtml
sec_0040.xhtml
sec_0041.xhtml
sec_0042.xhtml
sec_0043.xhtml
sec_0044.xhtml
sec_0045.xhtml
sec_0046.xhtml
sec_0047.xhtml
sec_0048.xhtml
sec_0049.xhtml
sec_0050.xhtml
sec_0051.xhtml
sec_0052.xhtml
sec_0053.xhtml
sec_0054.xhtml
sec_0055.xhtml
sec_0056.xhtml
sec_0057.xhtml
sec_0058.xhtml
sec_0059.xhtml
sec_0060.xhtml
sec_0061.xhtml
sec_0062.xhtml
sec_0063.xhtml
sec_0064.xhtml
sec_0065.xhtml
sec_0066.xhtml
sec_0067.xhtml
sec_0068.xhtml
sec_0069.xhtml
sec_0070.xhtml
sec_0071.xhtml
sec_0072.xhtml
sec_0073.xhtml
sec_0074.xhtml
sec_0075.xhtml
sec_0076.xhtml
sec_0077.xhtml
sec_0078.xhtml
sec_0079.xhtml
sec_0080.xhtml
sec_0081.xhtml
sec_0082.xhtml
sec_0083.xhtml
sec_0084.xhtml
sec_0085.xhtml
sec_0086.xhtml
sec_0087.xhtml
sec_0088.xhtml
sec_0089.xhtml
sec_0090.xhtml
sec_0091.xhtml
sec_0092.xhtml
sec_0093.xhtml
sec_0094.xhtml
sec_0095.xhtml
sec_0096.xhtml
sec_0097.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_000.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_001.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_002.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_003.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_004.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_005.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_006.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_007.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_008.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_009.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_010.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_011.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_012.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_013.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_014.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_015.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_016.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_017.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_018.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_019.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_020.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_021.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_022.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_023.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_024.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_025.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_026.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_027.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_028.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_029.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_030.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_031.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_032.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_033.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_034.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_035.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_036.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_037.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_038.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_039.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_040.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_041.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_042.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_043.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_044.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_045.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_046.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_047.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_048.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_049.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_050.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_051.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_052.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_053.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_054.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_055.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_056.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_057.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_058.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_059.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_060.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_061.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_062.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_063.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_064.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_065.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_066.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_067.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_068.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_069.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_070.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_071.xhtml
notas_a_pie_de_pagina_split_072.xhtml