LXXIII

HUBERT

La reaparición de Ícaro me ha trastornado. A lo mejor me he equivocado rechazando sus condiciones. Ahora me gustaría retomar y terminar la novela que había empezado con él. Y además, esa vocación me intriga.

SEÑORA CHAMPVAUX

Pues acepta sus condiciones.

HUBERT

Ya lo he pensado.

SEÑORA CHAMPVAUX

Que te lo sugiera yo no lo convierte en una mala idea.

HUBERT

Creo que al final voy a aceptar.

SEÑORA CHAMPVAUX

¿Pero como vas a encontrarlo ahora?

HUBERT

¡Tengo su dirección! ¡Eurtrude! ¡Su dirección!

EURTRUDE

¿Señor?

HUBERT

La dirección de Ícaro.

EURTRUDE

Se la traigo enseguida… calle Belidor, número 5.

SEÑORA CHAMPVAUX

¡Pero si es la dirección de mi pantalonera!

HUBERT

Esto me parece muy sospechoso. Quieres que recupere a Ícaro porque… porque… ¿no serás ya su amante?

SEÑORA CHAMPVAUX

¡Te juro que no! Es por tu bien que te sugerí aceptar…

HUBERT

Por mi bien… mmm… Ya no tengo intención de ir a buscar a Ícaro.

SEÑORA CHAMPVAUX

Tus celos rozan la extravagancia.

HUBERT

Los celos no pueden controlarse.

SEÑORA CHAMPVAUX

Te lo prometo…

HUBERT

No prometas nada.

SEÑORA CHAMPVAUX

Para demostrarte la nobleza de mis sentimientos, mientras trabajes con Ícaro no me verás más.

La señora Champvaux desaparece bruscamente.

HUBERT

Ahora que mi espíritu está libre tomemos una decisión, (reflexiona un buen rato). La decisión estaba tomada desde el principio de este capítulo: ¡voy corriendo a buscar a Ícaro!

Ya está fuera. Pasa un taxi automóvil.

HUBERT

¡Aprovechemos esta ocasión que nos ofrece el progreso! ¡Taxi!