LA CONQUISTA DE LA TIERRA
Durante décadas, los científicos creyeron que la vida en la tierra empezó hace unos 400 millones de años, pero un reciente descubrimiento indica que las primeras criaturas terrestres, cavadores, que probablemente fueron antepasados de los milpiés modernos, pudieron aparecer 50 millones de años antes.
La Tierra existe desde hace unos 4600 millones de años, y durante las nueve décimas partes de su existencia fue estéril y sin vida.
Esto no quiere decir que no hubiese vida alguna sobre la Tierra. Formas sencillas de vida, muy parecidas a las pequeñas células bacterianas que florecen hoy en día, existieron durante los mil millones de años de la formación de la Tierra, pero existieron en el mar. Durante 3000 millones de años después, la vida siguió existiendo sólo en las aguas de la Tierra, en ríos, charcas, lagos y mares. La Tierra permaneció intacta.
Esto no es de extrañar porque comparada con el océano y con el agua dulce de la Tierra, la tierra seca es un medio hostil a la vida.
En el mar las temperaturas son uniformes y varían sólo ligeramente de día y de noche, en verano y en invierno. En tierra las temperaturas varían mucho; a veces son mucho más altas que la del mar, y a veces mucho más bajas.
El agua, totalmente esencial para todas las formas de vida, siempre está presente en el mar, y la vida marina no corre peligro de secarse, En tierra el agua no es tan fácilmente alcanzable, y los seres vivos están en constante peligro de secarse. (En ocasiones, incluso los seres humanos mueren de sed.)
La flotación en el agua anula buena parte del efecto de la gravedad, de manera que los peces pueden nadar fácilmente en tres direcciones. No importa lo grandes que sean los animales. Ballenas de cien toneladas se mueven en ella sin dificultad. En la tierra no hay flotación y la vida siente todo el efecto de la gravedad. Algunas formas pequeñas han desarrollado alas y pueden volar de un lado a otro en el aire (a costa de un gran gasto de energía), pero la mayor parte de los seres vivos en tierra sólo pueden moverse en una superficie bidimensional. Si los animales terrestres tienen que moverse rápidamente, han de tener patas fuertes en las que apoyarse. Aún así, en su conjunto los animales terrestres son más pequeños que los marinos.
Por último, las capas superiores del mar filtran la radiación peligrosa. En tierra, los rayos directos del Sol contienen alguna luz ultravioleta dañina que atraviesa la capa de ozono.
Se necesitó mucho tiempo para que algunas formas de vida en el mar desarrollasen características que hiciesen posible su supervivencia en tierra. Algunos peces, de aletas carnosas, podían recorrer trechos de tierra para ir de una charca donde escaseaba el agua a otra más grande. Tenían pulmones primitivos con los que podían absorber aire. Lentamente les crecieron patas y estos peces se convirtieron en los primeros anfibios. (Los descendientes actuales de estos anfibios son las ranas y los sapos.)
Esto ocurrió hace unos 350 millones de años, y los vertebrados (incluidos los seres humanos) descienden de aquellos anfibios primitivos y viven desde entonces en tierra. Los anfibios tenían esqueletos óseos, y gracias a la fuerza que esto daba a su estructura pudieron hacerse grandes. Fueron los primeros animales grandes que aparecieron en tierra. Algunos lo eran tanto como los actuales cocodrilos.
Los anfibios dejaron restos fósiles que los científicos pueden estudiar pero no pudieron ser los primeros animales que conquistaron la tierra. Antes que ellos llegaron animales más pequeños y sin huesos: arañas, caracoles, insectos, etc. Es mucho más difícil descubrir huellas de estos pequeños animales.
Y antes de que los animales pudiesen conquistar la tierra tenía que haber comida allí para ellos. Por consiguiente, las plantas simples tenían que haber llegado a tierra antes que los animales. Hasta hace muy poco, se creía que la vida vegetal había empezado en la tierra hace unos 400 millones de años.
Pero a principios de 1987, dos geólogos de la Universidad de Oregon aportaron pruebas para demostrar que la vida simple en tierra tenía una antigüedad mayor de lo que se suponía. Cavaron y descubrieron capas rocosas, en Pennsylvania central, que según resultaba de ciertas sutiles propiedades, habían sido suelo hace muchísimo tiempo, tal vez 450 millones de años atrás.
En aquel suelo había unos huecos que no parecían naturales. El aumento de densidad hacia la parte alta y una incrustación de ciertas sustancias químicas en las paredes, indicaban que habían sido hechos por animales cavadores.
De la naturaleza de las madrigueras se pueden deducir algunas características de los animales que las hicieron. Tuvieron que ser animales de larga historia sobre la Tierra, de una clase que horadaba el subsuelo, con cierta forma, ciertas reglas de crecimiento, etcétera. Probablemente fueron formas de vida que se extinguieron hace mucho tiempo, pero los indicios parecen señalar un parentesco con los milpiés modernos («milpiés», aunque en realidad son menos).
Y como los milpiés no podían existir sin comida, tenía que haber ya en la tierra alguna forma simple de vida vegetal, parecida al musgo, antes de la llegada de aquellos. Esto quiere decir que es posible que tengamos que remontarnos a otros 50 millones de años para fijar el tiempo de la conquista de la tierra. Cuando llegaron nuestros antepasados, los anfibios, los milpiés ya debían de estar allí desde hacía 100 millones de años.
Pero incluso con esta antigüedad, sólo ha habido vida en la Tierra durante el último 10 por ciento del tiempo de existencia del planeta.