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<La vejez y el amor>
Lamento del hombre ya mayor que no puede competir con el joven, que le arrebata a su amada. De ahí el tono triste y melancólico. Estrofas goliárdicas de tres versos.
1
Mientras la fortuna quiso que fuera bienaventurado,
por aspecto y buenos modales me hizo estimado
y en altas posiciones me sentó laureado.
2
Después pereció la flor de mi juventud
y todo se lo llevó el tiempo de la senectud;
así disfruto ahora de mi postrera salud[239].
3
El unicornio[240] a las doncellas se deja ver,
pero sólo las de virginidad inmaculada sin doblez
en su regazo lo pueden verdaderamente retener.
4
Así pues, la doncella que a un joven une su vida
y a mí por la edad me relega, el derecho le priva
de que en su regazo al unicornio dé acogida.
5
En la trilla de las doncellas se lleva el anciano
la paja como galardón y el joven el grano[241];
Así que a mi sucesor la era dejo, ya entrado en años.