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<Es tiempo de contento>
La descripción de la alegría de la primavera con la mención alegórica de los dioses alcanza aquí dimensiones cósmicas[18]. En medio del tópico de la descripción de la primavera, la estrofa 4 tiene mucho de ejercicio léxico escolar sobre las voces de los animales[19]. Véanse a este respecto también los poemas 132, 133 y 134. Estrofas rítmicas de variada estructura y rima.
1
Ya nace la primavera,
de primaverales flores salpicada
la tierra se engalana.
De alegría enciende el pecho
de las aves el concierto
con restablecidos trinos
que a Júpiter[20] proclaman.
Entre ellos Filomena[21]
a Tereo evoca
y su hado
ya pasado
lastimosa rememora.
Mientras a los hados reprocha
la perdición de Itis su hijo,
el mirlo,
como el acompañante que la flauta toca
a su canción
se acopla.
2
Entonando ellos
estos casos
lastimeros
a manera de coro
se repite la historia[22].
Mas también a esta reunión
nuestro Júpiter asiste
con su esposa Juno,
Cupido y Dione.
Tras éstos, Argo con sus estrellas
y Narciso con sus flores
y Orfeo con su plectro,
Fauno también con sus cuernos[23].
3
Durante este ritual
general
con alterno batir de sus alas,
retozando, mueve sus cuerpos
transportados
ya acercándose,
ya separándose,
la asamblea emplumada.
4
El mergo acuático,
el águila imperial,
el búho trotanoches,
el cisne fluvial,
el ave fénix singular,
la perdiz agazapada[24],
la golondrina casera,
la paloma arrulladora,
la abubilla penachuda[25],
el ganso perspicaz,
el buitre voraz,
el papagayo amarillo[26],
el milano giróvago,
la calandria gárrula
y la cigüeña que crotora.
5
Con estas y otras cosas parecidas
corre pareja
la alegría,
pues lo endulza todo con su paz
esta fraternal hermandad
6
Es tiempo de contento.
En este momento
brotan las flores
en los campos lozanos
y con sus rayos
realza Febo
nuestro suelo.