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<El puerto>
Alegoría sobre la vida humana. Su interpretación concreta está absolutamente abierta[370]. Estrofa goliárdica.
1
En cierta ocasión un náufrago remaba
sin lograr llegar a puerto;
el mar barrido estaba
por la fuerza del Aquilón, el viento.
Mientras la nave en el mar
era de un lado a otro zarandeada,
nadie hubo en el litoral
que su compasión mostrara.
2
Al fin dos muchachos
el puerto le indicaron[371]
y al exhausto desgraciado
nueva vida entregaron.
la sensatez de los mancebos
le indicó el puerto;
cede a este camino recto
todo lo que sea un rodeo.