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<El amor todo lo supera>
Canto al amor: el poeta, dedicado al estudio (Palas), cede al amor (Venus) a la vista de una joven, ya su amada. Escrito con un tono culto por sus frecuentes resonancias mitológicas y literarias clásicas, el poema tiene una versificación rítmica con estrofas de extensión, estructura y rimas variadas. El estribillo es de dos versos rimados.
1
Jano completa el círculo del año[1],
la primavera anuncia el verano;
Febo huella con su cuadriga
los dominios de Aries,
cuando hacia Tauro gira[2].
Estr. El amor todo supera,
el amor lo duro quiebra.
2
¡Toda tristeza
se destierre!
¡Dulces
placeres
la escuela de Venus celebre!
¡Todos los que militan
en los lares de Dione[3]
llenos de alegría vivan!
Estr. El amor todo supera,
el amor lo duro quiebra.
3
Como alumno de Palas,
en la escuela de Citerea[4]
entré y entre muchas
muy cultivadas
vi sólo una
de cara
tindárea[5]
y tras Venus,
segunda,
llena de gracias,
en todo recatada.
Estr. El amor todo supera,
el amor lo duro quiebra.
4
Diferente a todas
la amo de modo diferente.
Un fuego nuevo en mí brota
y me abrasa
de modo permanente.
No hay otra más noble,
amable,
hermosa o adorable,
ninguna menos variable,
inestable,
menos necia
o de fidelidad a toda prueba.
Su vivir alegre
me hace dichoso,
si mereciese su amor,
me llenaría de gozo.
Estr. Vence el amor todas las cosas,
rige el amor todas las cosas[6].
5
¡Deja, Niño[7], a este niño!
¡Tú, Venus, ayuda a este inexperto,
provocando
el fuego,
avivando
el fuego,
para que mi vida no sea la de un muerto,
ni me haga lo que Dafne a Febo[8]
aquella a quien mi vida entrego!
Novato antes bajo Palas,
ahora a tu jurisdicción me someto.
Estr. Vence el amor todas las cosas,
rige el amor todas las cosas.