60a
<Súplica de amor>
Manifestación lírica del amor que el poeta, a su vez, solicita persuasivamente a su amada. Secuencia con estrofas rítmicas desiguales.
1
Cupido el corazón me agita
y amenazante su dardo vibra;
Favonio[47] néctar respira
y con él las venas hincha
2
hasta los tuétanos; de tierno querer
esto nos es muy grato en la mujer
a la que anima la afabilidad
y de su corazón la sinceridad.
3a
Quisiera una vez al menos
que sus besos me diera
a quien desde que era niña
otorgó sus gracias Naturaleza.
3b
Ninguna como ésta me complace
y si yo la poseyera,
a todas por ti despreciaría
por más dignas de amor que fueran.
4a
Ya en aromas envuelto
nuestro lecho
espera. Sin tú saberlo,
4b
eres el objeto de mi deseo,
mas a pesar de mis ruegos
no quieres entrar en mi aposento.
5a
¡Regocíjate, princesa,
que todos los privilegios de la vida
ostentes! Mira, de Venus
los compañeros
gracias a ti florecieron.
5b
Si se me concediese el deseo
de gozar de tus besos
y de tu cuerpo
en la paz crepuscular,
nada amargo para mí habrá.
6a
6b
Tus dientes de marfil
entre los labios resplandecen
de modo que creería
que es Sirio[49] quien viene.
7
Si el dios del Ménalo[50], el adivino,
de las doncellas
su futuro profetizar me diera,
antes el monte Etna, occidental,
las olas furiosas del Ponto sufriera[51]
que yo dejara, doncella,
tus alabanzas de cantar.
8
Hay que cantar, pues, al amor todo el día
con nuestra ruda lira
para que este fruto sea su alimento:
el goce de Venus será el premio.
9
A veces su furor suaviza,
Venus, que los corazones martiriza.
El aguijón de Venus
es para los demás molesto;
¡pero yo de ella la gloria quiero
y su favor manifiesto!
10
Doncella sin mancha
mírame benigna
y con ánimo gratificante cede
a los deseos de quien te suplica.