Los actores
Iósif Stalin: Fue un gobernante malvado, el rex soviético que firmó un tratado de no agresión con el igualmente malvado Adolf Hitler, a pesar de que temía que Hitler le apuñalase por la espalda y le invadiera (¿sería cierto?).
La verdad desnuda: Adoptó un motivador programa para sus generales que consistía en que aquellos que terminasen en primer lugar mantendrían su trabajo; aquellos que quedasen en segundo lugar obtendrían un viaje con todos los gastos pagados a un gulag de Siberia; y los terceros serían llevados a Ucrania y fusilados.
Méritos: Asesinó con igualdad de oportunidades.
A favor: Venció a los nazis en la madre de todas las batallas mortales entre malhechores.
En contra: Todo lo demás.
Mariscal de campo Cari Gustav Mannerheim: Conocido como «El Caballero de Europa», el aristocrático general fue el comandante supremo de las Fuerzas Armadas finlandesas. Durante años, denunció a bombo y platillo que debían prepararse militarmente para protegerse contra el inevitable avance del Oso Soviético, pero los líderes finlandeses le ignoraron. Frustrado, dimitió en 1939, pero antes de que su dimisión fuese efectiva los soviéticos atacaron y sus superiores lo nombraron para dirigir la defensa.
La verdad desnuda: Su lengua materna era el sueco, pero después se pasó treinta y cinco años en el ejército ruso, admirando a los zares. Cuando en 1918 regresó a Finlandia, necesitó un traductor para dirigirse a sus soldados finlandeses.
Méritos: Era tan famoso en Finlandia que la principal línea de defensa del país contra los soviéticos llevó su nombre en su honor.
A favor: Luchó contra los comunistas cuando se llamaban bolcheviques y volvió a combatirles cuando se llamaban soviéticos, incluso los combatió como aliado de Hitler. Pero aun así no pudo hacer regresar al zar.
En contra: Nunca llegó a sentirse del todo cómodo con aquello denominado democracia.