Yo evoqué la guerra
77

Instado Martí por sus amigos y admiradores de Nueva York a que permaneciese en esa ciudad y no fuese a Cuba a pelear, como soldado, en las filas de la revolución, hubo de responderles con firmeza inquebrantable:

—Tendría triste concepto de mí mismo si yo me quedara aquí, cuando mis hermanos estén derramando en Cuba su sangre por la causa que yo he predicado. Los irreflexivos que me calumnian gratuitamente no tendrán ocasión de decir que yo lancé mi pueblo al sacrificio y que me quedé fuera del alcance de las balas enemigas.