Martí y Collazo
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Encontrándose un día Martí almorzando en un restaurante en Nueva York con Gonzalo de Quesada, Alberto Plochet y Alberto Plata, este último se rió de un chiste en el momento preciso en que pasaba Enrique Collazo. Collazo y Martí se hallaban por aquel entonces distanciados habiéndose cruzado duras cartas con motivo de la acusación que Collazo le había hecho a Martí de ser un “capitán Araña”.

Creyéndose burlado, Collazo se acercó a la mesa, y Quesada, Plochet y Plata se interpusieron para evitar un encuentro entre Martí y Collazo.

Pero Martí, levantándose rápidamente y echando a un lado a sus amigos, le dijo a Collazo, mientras marcaba cada palabra con el índice:

—Cuando yo lo eleve a usted al nivel de mi consideración, será cuando empiece a pensar en cruzarle la cara con una bofetada.