POLÍSTRATO
Meleagro (776, 41) le pone, atribuyéndole como emblema la mejorana (cf. intr. a Riano), junto a Antípatro el sidonio y, en efecto, debieron de ser contemporáneos (cf. el 674 respecto al 656 y 665 del último).
673 (XII 91)
Los ojos del poeta, indiscretamente, han captado demasiados encantos, los de dos muchachos, poniendo en un aprieto el alma del amante. Ahora en castigo arden de amor impotente mientras el espíritu del escritor permanece frío; no bastan los dos ojos a dominarlo. Sobre la vida, cf. intr. a Damageto.
Doble es el Eros en que ardo y es mi alma una sola.
Ojos que demasiado miráis por todas partes,
visteis a Antioco el de gracias doradas cubierto,
la flor de los hermosos muchachos: ya os bastaba.
¿Por qué habéis mirado a Estasícrates, tierno y suave,
vástago de la Pafia de violas ceñida?
Quemaos, las llamas del todo os consuman, que, aun siendo
dos vosotros, sois pocos para un alma sola.
674 (VII 297)
Con la destrucción de Corinto (cf. intr. y nótense las alusiones a la escarpada acrópolis que corona la ciudad y a la pertenencia de ésta, cf. el 672 de Amintas, a la Liga Aquea) los Itálicos, descendientes del troyano Eneas, se han vengado (el general romano es llamado aquí Leudo) de los Helenos, que incendiaron Troya y dieron muerte al rey Príamo (cf. el 543 de Alceo). El túmulo que cubre indiscriminadamente a las víctimas (Paus. VII 16, 8 cuenta que la mayor parte de los varones fueron muertos y las mujeres vendidas como esclavas con los niños) es una verdadera montaña.
El Acrocorinto, el aqueo baluarte y estrella
de la Hélade, y la doble ribera del Istmo
Lucio arrasó, y así un solo peñasco hoy recubre
en masa los huesos de los muertos en lucha;
y a aquellos que al fuego la casa de Príamo dieron
priváronles de ritos fúnebres los Enéadas.