HERMOCREONTE
No es ni siquiera seguro que haya existido un tal epigramatista, pues el nombre en 572 denota tan sólo al oferente: en cuanto a 571, el lema habla de Hermocreonte o de Platón.
571 (XVI 11)
Habla una estatua de Hermes (cf. el 469 de Nicéneto y, sobre Maya, el 87 de Leónidas) que está en un bosquecillo.
Detén, caminante, tu andar bajo el plátano umbroso,
cuyas hojas el céfiro suavemente agita,
junto a mí; yo soy Hermes, el hijo de Maya, a quien puso
Nicágoras aquí cual protector del campo.
572 (IX 327)
Inscripción que consagra una fuente a las ninfas Hidriades (cf. el 188 de Damóstrato).
Ninfas Hidriades, que en don de Hermocreonte esta ofrenda
recibisteis en pago del agua cristalina,
os saludo; saciaos del limpio licor y que pisen
vuestros pies deleitables el húmedo recinto.