EL TORRENTE
El torrente de las pasiones
mágico y grandioso ruge en mí.
En su lecho argentada arena,
el reflejo del cielo en su haz.
Pero la impetuosa corriente
sin pausa agita y remueve la arena,
y el cielo sobre las aguas
se cubre de nubes.
Con la vida nace ese venero
y con la vida desaparece.
En unos sereno, en otros desatado,
pero a todos arrastra.
Felices los primeros,
pero esa ociosa paz entregaría
por unos pocos instantes
de dicha o de tormento.