LAS NUBES
¡Nubes celestes, eternas peregrinas!
Como broche de perlas sobrevoláis
las azules estepas, desterradas como yo,
del amado norte a las regiones del sur.
¿Quién os expulsa, un decreto del destino?
¿La secreta envidia? ¿O el odio manifiesto?
¿Pesa sobre vosotras un crimen?
¿O la venenosa calumnia de los amigos?
No, os habéis hastiado de los estériles campos…
Los sufrimientos y las pasiones os son ajenos.
Eternamente frías, eternamente libres,
ni patria tenéis ni conocéis exilio.