PROTOCOLO DE LA AUTOPSIA AL CADÁVER DEL CHE
El día 10 de octubre del presente año (1967), por disposiciones militares, se procedió a la autopsia del cadáver que fue reconocido como el de Ernesto Guevara:
Edad: aproximadamente cuarenta años.
Raza: blanca.
Estatura: 1,73 aproximadamente.
Cabellos: castaños rizados, bigote y barba crecidos, igualmente rizados; cejas pobladas.
Nariz: recta.
Labios: delgados, boca entreabierta en buen estado con huellas de nicotina, faltando el premolar inferior izquierdo.
Ojos: ligeramente azules.
Constitución: regular.
Extremidades: pies y manos bien conservados; cicatriz que abarca casi todo el dorso de la mano izquierda.
Al examen general presenta las siguientes lesiones:
1. Herida de bala en región clavicular izquierda, con salida en región escapular del mismo lado.
2. Herida de bala en región clavicular derecha, con fractura de la misma sin salida.
3. Herida de bala en región costal derecha, sin salida.
4. Dos heridas de bala en región costal lateral izquierda con salidas en región dorsal.
5. Herida de bala en región pectoral izquierda entre las costillas novena y décima, con salida en región lateral del mismo lado.
6. Herida de bala en tercio medio de pierna derecha.
7. Herida de bala en tercio medio del muslo izquierdo en sedal.
8. Herida de bala en tercio inferior de antebrazo derecho, con fractura de cúbito.
Abierta la cavidad torácica, se evidenció que la primera herida lesionó ligeramente el vértice del pulmón izquierdo, la segunda lesionó los vasos subclavios, encontrándose el proyectil en el cuerpo de la segunda vértebra dorsal.
La tercera atravesó el pulmón derecho, incrustándose en la articulación costo-vertebral de la misma costilla.
Las heridas señaladas en el punto 4 lesionaron ligeramente el pulmón izquierdo.
La herida señalada en el punto 5 atravesó el pulmón izquierdo en una trayectoria tangencial.
Las cavidades torácicas, sobre todo la derecha, presentaban abundante colección sanguínea.
Abierto el abdomen, no se constató ninguna lesión traumática, encontrándose únicamente distensión de intestinos por gas y líquido citrino.
Las causas de la muerte fueron las heridas del tórax y la hemorragia consecuente.
Vallegrande, 10 de octubre de 1967
Doctor Moisés Abraham Baptista y doctor M. Casso