En la vida nos pasamos unos 25 años durmiendo, 8,3 años viendo la televisión, 7,5 años trabajando, 6 años comiendo, 5 años limpiando la casa, 5 años esperando, 4,1 años en el lavabo, 4 años soñando, 6,9 meses leyendo, 4,4 meses haciendo deporte, 3 meses buscando las llaves...
Podríamos continuar eternamente esta lista, pero lo importante es que el tiempo que buscamos y disfrutamos de las emociones primarias es mínimo y debería ser el más buscado.
Esas emociones que te alimentan te dan energía. Cada uno tiene sus emociones primarias y las arrincona en su vida cuando debería ser su caza diaria porque es la que le hacen sentirse vivo.
Sé vampiro de esas emociones primarias todos los días.