11. DESARROLLAR COMPETENCIA EMOCIONAL A TRAVÉS DE LAS RELACIONES EN EL TRABAJO
Existe un creciente consenso entre estudiosos y profesionales acerca de que en el contexto actual –un mundo caracterizado por la globalización, el rápido cambio tecnológico, la diversidad en el lugar de trabajo y la turbulencia ambiental constante– la inteligencia emocional es esencial para un rendimiento eficaz a nivel individual y organizativo. Aunque el conocimiento técnico y cognitivo continúa siendo muy importante para el éxito estratégico en el mercado, está claro que no es suficiente. Son muchos los estudios y ensayos que afirman que cualidades personales como la conciencia de uno mismo, la automotivación, la flexibilidad y la integridad, así como habilidades interpersonales como negociación, escuchar, empatía, resolución de conflictos y colaboración, son ingredientes vitales para un lugar de trabajo de alto rendimiento (véase, por ejemplo, Spencer, McClelland y Kelner, 1997; Spencer y Spencer, 1993; Hall et al. Associates, 1996; Boyatzis, 1982).
El propósito de este capítulo es examinar la manera en que los individuos desarrollan competencias personales y sociales esenciales a través de sus relaciones en el trabajo. Aunque los estudiosos y los especialistas en formación han hecho grandes avances a la hora de definir los parámetros para una formación adecuada en competencias sociales y emocionales (véanse capítulos