Notas
[1] Jan Adamczewski, Nicolás Copérnico, Varsovia, 1972, pág. 131. <<
[2] Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, Madrid, ed. por Carlos Pereyra, 1968, pág. 545. <<
[3] Se refiere, claro, al parentesco de Carlos V con el rey Luis II de Hungría, casado con María, la hermana del Emperador. <<
[4] Este discurso de Gattinara a las Cortes castellanas de 1527 no aparece incorporado en la edición de la voluminosa obra Cortes de León y de Castilla, publicada por la Real Academia de la Historia. Ha de verse en el benemérito trabajo de Francisco de Laiglesia, Estudios históricos, Madrid, 1918, I, págs. 371-380. <<
[5] Por lo tanto, nada que tenga que ver ni remotamente con «la frustración de un Imperio», como tan desacertadamente se ha calificado a esa etapa de nuestra historia [M. Tuñón de Lara (dir.), Historia de España, t. V: La frustración de un Imperio, Barcelona, 1980]. <<
[6] Política mundial de Carlos V y Felipe II, Madrid, 1965, págs. 18, 19, 192 y sigs. <<
[7] Traducción de Ciriaco Pérez Bustamante en su libro Carlos V y Felipe II a través de sus contemporáneos, Madrid, 1944. <<
[8] Véase mi estudio Felipe II, Isabel de Inglaterra y Marruecos, Madrid, 1951. <<
[9] Véase mi estudio «La política exterior», en Las Cortes de Castilla y León en la Edad Moderna, Valladolid, 1989, págs. 345-366. <<
[10] Una buena visión de la importancia de estas fuentes hecha por los hermanos Josefina y Antonio López Gómez: «Cien años de estudios de las Relaciones topográficas de Felipe II…», en Arbor, 1990, núm. 538, págs. 33-72. <<
[11] J. I. Tellechea Idígoras, Fray Bartolomé de Carranza. Documentos históricos, Madrid, Real Academia de la Historia, 1962. Entre los hallazgos documentales de Tellechea está el borrador de san Pío V, con la absolución de Carranza, que la prematura muerte del Papa impidió que se hiciera pública. <<
[12] Testimonios que he estudiado con toda la atención que se merecía en mi libro La sociedad española del Siglo de Oro, Madrid, Gredos, 1989, 2 vols.; en especial, vol. I, págs. 501-574. <<
[13] Hace muchos años hicimos hincapié en esa curiosa ocultación de España por Andalucía, ya vigente en los hombres del Quinientos (v. mi libro Aportaciones a la historia del turismo en España: Relatos de viajeros desde el Renacimiento hasta el Romanticismo, Madrid, 1956). <<
[14] Véase mi estudio «La cuestión de Flandes», en mi reciente libro Poder y sociedad en la España del Quinientos, Madrid, Alianza Universidad, 1995, págs. 263-266. <<
[15] También estudiada por mí en la obra citada Poder y sociedad…, págs. 266-269. <<
[16] No cabe aquí hablar de manual; la parte que Aguado Bleye dedicó a Felipe II supera, en estudio de las fuentes y en información sobre el reinado, a las últimas biografías aparecidas sobre el Rey Prudente. <<
[17] Testamento de Isabel la Católica, Valladolid, 1944, pág. 17. <<
[18] Corpus documental de Carlos V, Salamanca, 1973-1981, 5 vols.; I, pág. 147. <<
[19] Cortes los antiguos reinos de León y de Castilla, Madrid, 1882, IV, pág. 261. <<
[20] Maquiavelo, El Príncipe, Col. Austral, Madrid, 1967, pág. 82. <<
[21] Alfonso de Valdés, Diálogo de Mercurio y Carón, ed. de J. F. Montesinos, Madrid, Clásicos Castellanos, 1954, pág. 178. <<
[22] «… para la guerra justa es precisa una causa justa, esto es, que los que son atacados hayan merecido el ataque por alguna culpa.» (Vitoria, De Indis, ed. de Pereña y Pérez-Prendes, Madrid, CSIC, 1967, pág. 63). <<
[23]«… para la guerra justa es precisa una causa justa, esto es, que los que son atacados hayan merecido el ataque por alguna culpa.» (Vitoria, De Indis, ed. de Pereña y Pérez-Prendes, Madrid, CSIC, 1967, pág. 63). <<
[24] Corpus documental de Carlos V, ed. de Manuel Fernández Álvarez, Salamanca, 1973-1981, 5 vols.; II, pág. 574 (v. infra, pág. 83). <<
[25] Véase el discurso en mi libro La España de Carlos V (en Historia de España Menéndez Vidal, t. XX, 6.º ed., Madrid, 1993, pág. 309). <<
[26] Corpus documental de Carlos V, Salamanca, 1973-1981, 5 vols.; IV, págs. 372 y sigs. <<
[27] Fray Luis de León, De Legibus, ed. cit. de L. Pereña, pág. 121. <<
[28] Se refiere al cardenal Tavera y al secretario Francisco de los Cobos, personajes principales del Consejo Real. <<
[29] Corpus documental de Carlos V, ed. crítica de M. Fernández Álvarez, Salamanca, 1973-1981, 5 vols.; II, pág. 109. <<
[30] Felipe II a Juan Vázquez de Molina, Londres, 2 de septiembre de 1554 (Archivo de Simancas, Estado, leg, 103, fol. 212). <<
[31] Véase mi introducción al Codicilo de Felipe II, Valencia, Ediciones Grial, 1997. <<
[32] Instrucciones de 1528 de Carlos V a Isabel la Emperatriz (Corpus documental de Carlos V, ed. cit., I, pág. 132). <<
[33] Véase mi estudio El siglo XVI. Economía, Sociedad, Instituciones (op. cit., pág. 553). <<
[34] Cortes de 1480, punto 22; cf. mi est. cit. La España del siglo XVI, pág. 544. <<
[35] Corpus documental de Carlos V, op. cit., I, pág. 148. <<
[36] La referencia es del duque de Alba, que había sido uno de los convocados por el Rey (duque de Alba a Cobos, 4 de octubre de 1545, Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, pág. 42). <<
[37] La reina doña Juana. <<
[38] Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, pág. 49. <<
[39] Ibídem, pág. 89. <<
[40] Ibídem, pág. 398. <<
[41] Corpus…, op. cit., III, págs. 177 y 178. <<
[42] Juana a Felipe II, Valladolid, 11 de octubre de 1558 (Corpus…, op. cit., IV, pág. 451). <<
[43] Publicado por J. A. Llorente, Memoria histórica sobre la Inquisición, Madrid, 1812, reed. 1967, pág. 161. <<
[44] Llorente, op. cit., pág. 141. <<
[45] Véase mi estudio La España del siglo XVI, op. cit., págs. 570 y sigs. <<
[46] Testamento de Carlos V, ed. crítica de M. Fernández Álvarez, Madrid, Editora Nacional, 1982. <<
[47] Véase sobre esto mi estudio La España del siglo XVI, op. cit., págs. 565 y sigs. <<
[48] Véase mi estudio La España del siglo XVI, op. cit., pág. 575. <<
[49] Carlos V al arzobispo de Granada, Toledo, 3 de mayo de 1534 (Arch. Hist. Nac., Papeles de la Inquisición, leg. 245, fol. 16 V.; copia). <<
[50] Felipe II al marqués de Aguilar, Madrid, 15 de mayo de 1547 (ibídem). <<
[51] Felipe II al presidente y oidores de la Chancillería de Valladolid, 8 de marzo de 1553 (ibídem, fol. 74 V.; copia). <<
[52] Iñaki Reguera, La Inquisición española en el País Vasco, San Sebastián, 1984, págs. 125 y sigs. <<
[53] Carlos V a Felipe II, Augsburgo, 11 de febrero de 1548 (Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, pág. 598). <<
[54] González Novalín, El inquisidor general Fernando de Valdés, op. cit., II, pág. 155. <<
[55] Testamento de Felipe II, ed. crítica de M. Fernández Álvarez, Madrid, Editora Nacional, 1982, pág. XVI. <<
[56] Ibídem. <<
[57] Felipe II a Carlos V, Valladolid, 13 de agosto de 1545 (Corpus…, op. cit., II, pág. 408). <<
[58] En González Novalín, El inquisidor general Fernando de Valdés, op. cit., II, pág. 104. <<
[59] Biblioteca del Monasterio del Escorial, &, II, 7, fol. 122. <<
[60] Ibídem. <<
[61] Sobre la suntuosidad de la corte de Isabel, véase la biografía de María del Carmen Mazarío Coleto, Isabel de Portugal, Madrid, 1951, págs. 75 y sigs. <<
[62] Lazarillo de Tormes, ed. de Francisco Rico, Madrid, Cátedra, 1987, págs. 115 a 125. <<
[63] Testamento de Felipe II, ed. Crítica de M. Fernández Álvarez, op. Cit., pág. 77. <<
[64] Corpus documental de Carlos V, op. cit., III, pág. 469. <<
[65] González Novalín, El inquisidor general Fernando de Valdés, op. cit., I, pág. 291. <<
[66] Felipe II a Carlos V, Valladolid, 17 de septiembre de 1544 (Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, pág. 271; V. infra, págs. 101 y sigs.). <<
[67] Felipe II a Carlos V, Valladolid, 25 de marzo de 1545 (ibídem, pág. 357). <<
[68] Carta citada de Felipe II a Carlos V, de 25 de marzo de 1545 (Corpus…, op. cit., II, pág. 357; V, infra, págs. 171 y 172). <<
[69] Véase mi edición crítica del Memorial de Luis de Ortiz, en Economía, Sociedad y Corona (Ensayos históricos sobre el siglo XVI), Madrid, 1963, pág. 387. <<
[70] Testamento de Felipe II, ed. cit., pág. 79 <<
[71] Instrucciones de Carlos V a Felipe II, de 4 de mayo de 1543 (Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, pág. 97). <<
[72] Pere Molas Ribalta, Consejos y Audiencias durante el reinado de Felipe II, Valladolid, Cátedra Felipe II, 1984, pág.88. <<
[73] La España del siglo XVI, op. cit., pág. 595 <<
[74] Varacaldo a López de Ayala, 27 de septiembre de 1516 (publ. por Vicente de la Fuente, Cartas de los secretarios del Cardenal… durante su regencia en los años de 1516 y 1517, Madrid, 1875, pág, 29). <<
[75] Véase sobre esto mi trabajo Tres embajadores de Felipe II en Inglaterra, Madrid, 1951. <<
[76] Se refiere a la guerra contra la Liga protestante de Schmalkalden. <<
[77] Instrucciones de Carlos V a Felipe II, Augsburgo, 18 de enero de 1548 (Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, págs. 569-592). <<
[78] En enero de 1548 la princesa Juana contaba sólo doce años. <<
[79] Instrucciones citadas de Carlos V a Felipe II, de 18 de enero de 1548 (Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, págs. 589-592). <<
[80] Ibídem, págs. 569-592, y en particular la nota 638. <<
[81] Sobre los tercios viejos en la guerra contra la Liga de Schmalkalden, véase mi edición crítica de las Memorias del Emperador (Corpus documental de Carlos V, IV, pág. 535, nota 158). <<
[82] Isabel a Carlos V, Madrid, 4 de diciembre de 1535 (en Carmen Mazarío, Isabel de Portugal, emperatriz y reina de España, op. cit., pág. 424). <<
[83] Carlos V, Memorias, ed. crítica de Manuel Fernández Álvarez, Madrid, ed. Cultura Hispánica, 1960, págs. 145 y 146, nota 59. <<
[84] Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, pág. 581. <<
[85] Archivo de Simancas, Estado, Castilla, leg. 135, fols. 196, 197, 216, 217, 221, 240 y 246. <<
[86] Porque era la palabra más usada por el nuevo soldado cuando se veía en Italia, la primera que aprendía (bisogno, esto es, necesito). <<
[87] Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, pág. 580. <<
[88] Carlos V, Memorias, ed. cit., pág. 146, nota 59. <<
[89] Memorias, op. cit., insertas también en el Corpus documental de Carlos V, ed. cit., IV, pág. 521; la historiografía francesa recoge la sorpresa de la nueva arma en aquellos combates: «Leur fusil —de la caballería imperial—, arme toute nouvelle, fut fatal aux françáis qui n’en avaient pas encore…» (Rozet y Lembey, L’invasion de la France et le siège de Saint-Dizier par Charles Quint en 1544, París, 1910, pág. 171). <<
[90] Recordemos la advertencia de Carlos V a su hijo Felipe II: «… teméis el dicho Estado de Milán fortificado y será bien proveído de artillería, la que envío allí de la conquista de Saxa…» (Instrucciones de 1548, en Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, pág. 580). <<
[91] Memorias, ed. cit., en Corpus…, IV, pág. 541. <<
[92] Tal era el caso del soldado Hernando Ordóñez, que había servido más de quince años en la compañía de gente de armas del conde de Alba de Liste, con su lanza y sueldo de 40 000 maravedíes anuales, y al que se le reconocían 13 333 maravedíes anuales. (Archivo de Simancas, Estado, fol. 298; minuta). <<
[93] Memorial de Luis de Ortiz, ed. crítica publicada en mi libro Economía, Sociedad, Corona, Madrid, 1963, págs. 375 y sigs.; la promesa regia, en la pág. 458: «Primeramente que de todo lo que sacare que descubriéredes, así en dinero como en renta perpetua o de otra manera, para hacer el dicho desempeño, se os dé e gozéis de tres por ciento de todo ello…». <<
[94] Actas de las Cortes de Castilla, Madrid, 1861, I, pág. 306. <<
[95] Actas de las Cortes de Castilla, Madrid, 1861, II, pág. 416. <<
[96] Cortes de los antiguos reinos de León y Castilla, Madrid, 1903, V, pág. 809. <<
[97] Ibídem, pág. 810. <<
[98] Archivo de Simancas, Estado, leg. 59, fol. 185. <<
[99] En Modesto Ulloa, La Hacienda Real de Castilla en el reinado de Felipe II, Madrid, 1986, pág. 94. <<
[100] Modesto Ulloa, op. cit., pág. 94. <<
[101] Ibídem, págs. 94 y 95. <<
[102] Véase mi estudio España y los españoles en los tiempos modernos, Salamanca, 1979, pág. 175 <<
[103] Modesto Ulloa, op. cit., pág. 102. Por supuesto, en momentos especiales esas pensiones se disparaban y se atendía a ellas con presupuestos extraordinarios; así ocurrió cuando Felipe II emprendió su viaje a la corte de Londres para su boda con María Tudor, en 1554 (Corpus documental de Carlos V, op. cit., IV, pág. 53). <<
[104] «Memoria de los criados que tenía el Obispo Quadra y de lo que se le debía en 1563» (Archivo de Simancas, Estado, Inglaterra, leg. 817, fol. 133; original). Véase mi estudio Tres embajadores de Felipe II en Inglaterra, op. cit., págs. 234 y sigs. <<
[105] Véase mi estudio La España del siglo XVI, op. cit., pág. 600. En cuanto a la guarnición de las plazas pirenaicas o de los presidios norteafricanos, solía ser de sólo 1000 soldados, salvo el caso de Orán, acaso por su valor histórico y geopolítico, que estaba protegida con 1500 soldados y 200 caballos. En conjunto, apenas 8000 soldados, desparramados por diez presidios. (Ibídem, pág. 714). <<
[106] Véase mi estudio La España del siglo XVI, op. cit., pág. 716. <<
[107] Ibídem, pág. 717. <<
[108] Véase mi estudio La España del siglo XVI, op. cit., pág. 716. <<
[109] La España del emperador Carlos V, op. cit., págs. 580 y 581. <<
[110] Modesto Ulloa, op. cit., pág. 150. <<
[111] Cifra más baja de Remesas de la media del reinado; lo comentaremos. <<
[112] Modesto Ulloa, op. cit., pág. 219. <<
[113] Ulloa, op. cit., págs. 237, 238, 253 y 259. <<
[114] Ibídem, pág. 327. <<
[115] Ulloa, op. cit., pág. 327. <<
[116] Ibídem, pág. 334. <<
[117] Ibídem, págs. 357 y 372. <<
[118] Ulloa, op. cit., pág. 532. <<
[119] Véase sobre esto el notable estudio de Julio Sánchez Gómez, De minería, metalurgia y comercio de metales, Salamanca, 1989, II, págs. 609 y sigs.; obra en la que también pueden encontrarse Importantes noticias sobre la situación de los esclavos asignados a su explotación. <<
[120] Véase mi libro La sociedad española del Renacimiento, págs. 182 y 183. <<
[121] Ulloa, op. cit., pág. 420. <<
[122] J. Goñi, Historia de la bula de Cruzada en España, Vitoria, 1958. <<
[123] Modesto Ulloa. la Hacienda Real de Castilla en el einado de Felipe II, op.cit., pág.623 <<
[124] Ibídem, pág. 641. <<
[125] Archivo de Simancas, Estado, Castilla, leg. 135, fol. 18; minuta. <<
[126] Ibídem, fol. 21. <<
[127] Ulloa, op. cit., pág. 524. <<
[128] Ulloa, op. cit., pág. 528. <<
[129] Pierre Vilar, Oro y moneda en la Historia, Barcelona, 1969, págs. 141 y 142. <<
[130] Salvador de Moxó, «Las desamortizaciones eclesiásticas del siglo XVI», en Anuario Hist. Derecho esp., Madrid, 1961, pág. 353. <<
[131] Manuel Fernández Álvarez, La España del siglo XVI, op. cit., págs. 166 y sigs. <<
[132] Ibídem, pág. 589; V. infra, pág. 72. <<
[133] Manuel Fernández Álvarez (dir.), La Universidad de Salamanca, I: Historia y proyecciones, Salamanca, 1989, pág. 66. <<
[134] Ulloa, op. cit., pág. 831. <<
[135] Cortes de 1480 (en Cortes de los antiguos reinos de León y Castilla, Madrid, 1861-1903, IV, pág. 185). <<
[136] Ibídem, punto 88 (Cortes…, IV, págs. 170 y 171). <<
[137] Cortes de 1515 (Cortes…, IV, págs. 249 y 250). <<
[138] Cortes de 1518, discurso de la Corona, en F. de Laiglesia, Estudios históricos, Madrid, 1918, I, pág. 336. <<
[139] Discurso de la Corona ante las Cortes de 1520; se trata de la célebre habla del obispo Mota (en la op. cit. de Laiglesia, I, pág. 338). <<
[140] Ibídem, pág. 339 <<
[141] Laiglesia, op. cit., I, pág. 341. <<
[142] Ibídem, pág. 342. <<
[143] Discurso de la Corona ante las Cortes de Valladolid de 1523, en la op. cit. de Laiglesia, I pág. 356. <<
[144] Laiglesia, op. cit., I, págs. 361 y 362. Generalmente, el discurso de la Corona era pronunciado por el presidente de las Cortes, que lo solía ser también el del Consejo Real; bajo Felipe II tiende a encargarse su lectura al secretario del Congreso. Ante las Cortes de Aragón vemos cómo Carlos V se dirige a ellas en tono directo, pero no es de creer que fuera él mismo quien lo pronunciara; de hecho, en las de Zaragoza de 1518 no lo pudo hacer por no saber todavía el idioma. (Véanse los textos en la op. cit. de Laiglesia, I, págs. 435 y sigs). <<
[145] Laiglesia, op. cit., I, pág. 364. <<
[146] Ibídem, pág. 370. <<
[147] «… claro está que España sola no bastaría a resistir tan grand potencia…» (Discurso de la Corona ante las Cortes de 1527, en Laiglesia, op. cit., I, pág. 377). <<
[148] Ibídem, pág. 378. <<
[149] Laiglesia, op. cit., I, pág. 388. <<
[150] Ibídem, págs. 413 y 414. <<
[151] Ibídem, pág. 419. <<
[152] Laiglesia, op. cit., I, págs. 420 y 424. <<
[153] El texto cit. por J. Martínez Cardos en su valioso estudio «La política Carolina ante las Cortes de Castilla» (en Revista de Indias. XVIII, jul.-dic. 1958, págs. 357-395; cf. también su otro estudio, «Las Cortes de Castilla en el siglo XVI», en Revista Universal de Madrid, núm. 24, 1957, así como su estudio Las Indias y las Corles de Castilla durante los siglos XVI y XVII, Madrid, 1956). Volvemos a insistir en lo ya dicho al principio de esta obra: el tiempo de Felipe II, como hombre, abarca casi todo el siglo; de ahí que las referencias al reinado de Carlos V sean, por fuerza, tan numerosas. <<
[154] Actas de las Cortes de Castilla, Madrid, 1860 y sigs. (Cortes de 1563, I, pág. 20). <<
[155] Cortes…, IV, pág. 446. <<
[156] Véase mi estudio «La gesta de Castelnuovo», en Historia 16, núm. 111, pág. 38. <<
[157] Sandoval, Historia de Carlos V, ed. de Carlos Seco Serrano, Madrid, 1956, III, pág. 66. <<
[158] Sandoval, op. cit., III, pág. 60. <<
[159] Actas de las Cortes de Castilla, Cortes de 1563, I, págs. 185, 197, 206, 213 y 230. <<
[160] Actas de las Cortes de Castilla, op. cit., I, págs. 26 y sigs. <<
[161] Ibídem, Cortes de 1566, II, págs. 26 y sigs. <<
[162] Ibídem, pág. 413. <<
[163] Actas de las Cortes de Castilla, Cortes de 1570, III, pág. 25. <<
[164] Ibídem, pág. 355. <<
[165] Ibídem, Cortes de 1579-1582, VI, págs. 56 y 60. <<
[166] Ibídem, pág. 336. <<
[167] Ibídem, pág. 339. <<
[168] Recogido en mi libro Política mundial de Carlos V y Felipe II, Madrid, CSIC, 1966, pág. 262. <<
[169] Política mundial…, op. cit., pág. 263: Que se quitasen los ejércitos que luchaban en Flandes y Francia, aun reconociendo las obligaciones de Felipe II como Rey católico de defender el catolicismo, dada la falta de caudal y lo desmesurado de la empresa para las fuerzas de la nación; con lo cual quedarían bien y rigurosamente castigados los rebeldes que no querían seguir la fe santa, y que «pues ellos se quieren perder, que se pierdan…» (Actas…, XII, pág. 473). Fue notable también la intervención del procurador sevillano don Pedro Tallo, antiguo soldado, quien pediría el abandono de las guerras de Europa del Norte, para sostenerse en Italia, España y carrera de las Indias (ibídem, págs. 454 y sigs.). Nada saldría por mayoría, y el presidente acaba ordenando que se aplazase la votación, posiblemente a la vista de la oposición que manifestaban muchos procuradores contra la política belicista de Felipe II (ibídem, pág. 485). <<
[170] Política mundial…, op. cit., págs. 262 y 263. <<
[171] Miguel Ángel Echevarría Bacigalupe, «Las últimas Cortes del reinado de Felipe II (15921598)», en Estudios de Deusto, XXXI, jul.-dic. 1983, págs. 329-360. <<
[172] Actas…, I, pág. 97. <<
[173] Ibídem, pág. 328. <<
[174] Actas…, I, pág. 328. <<
[175] Ibídem. <<
[176] Echevarría Bacigalupe refutará la tesis del conde de Atarés de que Felipe II había respetado la libertad de las Cortes de Castilla (véase su estudio cit., pág. 359). <<
[177] Véase mi estudio «Valdés y el gobierno de Castilla a mediados del siglo XVI», en Simposio «Valdés Salas», Oviedo, 1968, pág. 110. <<
[178] Carlos V, Memorias, ed. crítica de Manuel Fernández Álvarez, Madrid, 1960 (están también incluidas en el tomo IV del Corpus documental de Carlos V, Salamanca, 1979, págs. 461 y sigs.). <<
[179] La edición crítica del Memorial de Luis de Ortiz, en mi libro Economía, Sociedad y Corona (Ensayos históricos sobre el siglo XVI), Madrid, 1963, págs. 375 a 462; la cita, en la pág. 411. <<
[180] Véase mi estudio La España del siglo XVI, op. cit., págs. 91-95. <<
[181] Carmelo Viñas, El problema de la tierra en la España de los siglos XVI y XVII, Madrid, 1941. <<
[182] Noel Salomon, La vida rural castellana en tiempos de Felipe II, Barcelona, 1973. <<
[183] Ángel García Sanz, Economía y Sociedad en tierras de Segovia (1500-1814), Madrid, 1977. <<
[184] Francis Brumont, Campo y campesinos de Castilla la Vieja en tiempos de Felipe II, Madrid, 1984. <<
[185] Alfredo Alvar, Hacienda Real y mundo campesino con Felipe II, Madrid, 1990; y del mismo autor, Relaciones topográficas de Felipe II: Madrid, Madrid, 1993, 3 vols. <<
[186] De Briviesca a Villalpando, con Medina de Pomar, Haro, Salas de los Infantes y Frías, entre sus lugares principales. <<
[187] Su capital: Ocaña. <<
[188] Subdividida en los cuatro partidos de Ciudad Real, Campo de Montiel, Campo de Calatrava y Alcázar. <<
[189] Con Mérida, Hornachos, Jerez de los Caballeros, Llerena y Guadalcanal, entre los principales. <<
[190] Don Quijote, II, ed. cit. de Martín de Riquer, pág. 1181. <<
[191] Real Academia de la Historia, Col. Muñoz, XC, fol. 26. <<
[192] Pedro Menéndez de Avilés a Felipe II, en su nao Capitana, 15 de junio de 1558 (Corpus documental de Carlos V, págs. 429 y sigs.). <<
[193] Corpus…, II, pág. 271; véase supra, pág. 101. <<
[194] Corpus…, II, pág. 357. <<
[195] Ibídem, pág. 318. <<
[196] Pese a todo ello, un equipo dirigido por un poderoso del régimen franquista sacó años más tarde otra edición del Memorial, sin ningún aparato crítico, y silenciando, por supuesto, la tarea que yo había realizado. <<
[197] Pierre Vilar, Crecimiento y desarrollo, Barcelona, Ed. Ariel, 1965; y también Oro y moneda en la Historia. Barcelona, 1969, págs 183 y sigs. <<
[198] Luis de Ortiz, Memorial (véase mí ed. crítica en Economía, Sociedad y Corona, op. cit., pág. 379). <<
[199] Memorial de Luis Ortiz, ed. cit., pág. 332. <<
[200] Ibídem. <<
[201] Memorial de Luis de Ortiz, ed. cit., pág. 383. <<
[202] Ibídem. <<
[203] Ibídem, pág. 387. <<
[204] Ibídem. <<
[205] Memorial de Luis de Ortiz, ed. cit., pág. 387. <<
[206] Ibídem, pág. 428. <<
[207] Ibídem, pág. 392. <<
[208] Memorial de Luis de Ortiz, ed. cit., pág. 428. <<
[209] Ibídem, pág. 405. <<
[210] Memorial de Luis de Ortiz, ed. cit., págs. 418 y sigs. <<
[211] Ibídem, pág. 422. <<
[212] Memorial de Luis de Ortiz, ed. cit., págs. 403 y 404. <<
[213] Citado en mi obra La España del emperador Carlos V (en Historia de España Menéndez Pidal, t. XX, 6.ªed., 1993, pág. 455). <<
[214] Gil González Dávila, «Vida de san Juan de Sahagún», en Antigüedades de la ciudad de Salamanca, ed. 1973, págs. 15 y sigs. <<
[215] Terrateig, Política en Italia del Rey Católico, Madrid, 1963, II, pág. 30. <<
[216] Terrateig, op. cit., II, pág. 30. <<
[217] Sandoval, Historia del Emperador Carlos V, ed. Carlos Seco Serrano, III, pág. 68. <<
[218] En Epístolas familiares, ed. J. M.ª Cossío, 1950, I, pág. 186. <<
[219] Fray Antonio de Guevara, Epístolas familiares, ed. cit., I, pág. 186. <<
[220] A los peones del campo: Y un azumbre de vino. <<
[221] A los peones de las heras: Y comida. <<
[222] Sandoval, Historia del emperador Carlos V, ed. cit., III, pág. 168. <<
[223] Gil González Dávila, «Vida de san Juan de Sahagún», en op. cit., Salamanca, 1973, pág. 16. <<
[224] Ibídem, págs. 16 y 17. <<
[225] Citado en mi libro La sociedad española en el Siglo de Oro, Madrid, 1984, págs. 108 y 109. <<
[226] Archivo de Simancas, Registro General del Sello, I, 1495, fol. 238. <<
[227] Nicolás Cabrillana, «Salamanca en el siglo XV: nobles y campesinos», en Cuadernos de Historia, Madrid, 1969, núm. 3, págs. 261 y sigs. «Esta concentración de términos, previamente despoblados en torno a la Villa señorial, a la par que permitía a su Señor aumentar sus rebaños, engrandecían la capital del señorío dándole más fuerza y prestigio» (pág. 267). <<
[228] Alfonso de Valdés, Diálogo de Mercurio y Carón, ed. Montesinos, Madrid, 1954, pág. 58. <<
[229] Cuentos viejos de la vieja España, ed. por Sainz de Robles, Madrid, Aguilar, 1949. <<
[230] Ibídem, pág. 280. <<
[231] Sandoval, Historia del emperador Carlos V, ed. cit., III, págs. 171 y 172. <<
[232] Ibídem, pág. 172. <<
[233] Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, pág. 109 (v. supra, pág. 50). <<
[234] Antonio de Guevara, Epístolas familiares, ed. cit., I, pág. 48. <<
[235] Los señalados como Corregimiento principal tenían voz y voto en las Cortes de Castilla, con el consiguiente poder político. <<
[236] Madrid, Archivo de la Villa, Libros de Acuerdos, leg. 13, fol. 316. <<
[237] Pedro de Medina, Obras, 1548, ed. de Ángel González Palencia, Madrid, 1944, pág. 173. <<
[238] Véase mi trabajo Economía, Sociedad y Corona (Ensayos históricos sobre el siglo XVI), Madrid, 1963, pág. 267. <<
[239] Ibídem, págs. 267 y 268. <<
[240] Economía, Sociedad y Corona, op. cit., pág. 263. <<
[241] Agustín de Rojas, El viaje entretenido, ed. García Morales, Madrid, 1945, pág. 404. <<
[242] Véase mi estudio Economía, Sociedad y Corona, op. cit., pág. 259. <<
[243] Ibídem, pág. 278, nota 62. <<
[244] Economía, Sociedad y Corona, op. cit., pág. 278, nota 63. <<
[245] Agustín de Rojas, El viaje entretenido, ed. cit., pág. 397. <<
[246] Mateo Alemán, Guzmán de Alfarache, ed. Gil y Gaya, Madrid, Clásicos Castellanos, 1963, IV, pág. 205. <<
[247] Archivo de la Villa de Madrid, Libros de Acuerdos, XV, fol. 94 v. <<
[248] Cervantes, Rinconete y Cortadillo, ed. Avalle-Arce, Clásicos Castalia, Madrid, 1982, pág. 272. <<
[249] Tirso de Molina, Los tres maridos burlados, en Cuentos viejos de la vieja España, ed. cit., pág. 899. <<
[250] Manuel Fernández Álvarez, La sociedad española en el Siglo de Oro, Madrid, 1984, I, págs. 207 y 208. <<
[251] Véase mi estudio La Salamanca de fray Luis de León, Salamanca, 1993, pág. 15. <<
[252] Ibídem, pág. 16. <<
[253] La Salamanca de fray Luis de León, op. cit., págs. 20-31. <<
[254] Véase mi libro La sociedad española del Renacimiento, Salamanca, 1970, págs. 154 y sigs. <<
[255] Lazarillo de Tormes, ed. Francisco Rico, Madrid, Cátedra, 1987, pág. 26. <<
[256] Ibídem. <<
[257] Fray Antonio de Guevara, Libro primero de las epístolas familiares, Madrid, ed. 1950, I, pág. 186. <<
[258] Cristóbal Pérez de Herrera, Amparo de pobres, ed. de Michel Cavilhac, Madrid, 1975, pág. 18. <<
[259] Véase mi libro El siglo XVI. Economía, Sociedad, Instituciones, op. cit., pág. 375. <<
[260] Véase su estudio en la ed. crítica de Amparo de pobres, ed. cit., pág. CXI. <<
[261] Carlos V, Testamento, Madrid, ed. Editora Nacional, 1982, pág. XIV. Luis Vives hablaría de los «que soportan como pueden sus necesidades vergonzosamente en sus casas», en su escrito De subventione pauperum, en Obras completas, ed. cit., I, pág. 1393. <<
[262] Citado por Cristóbal Pérez de Herrera, Amparo de pobres, ed. cit., pág. 33. <<
[263] Véase mi libro La sociedad española del Renacimiento, op. cit., pág. 155. <<
[264] Cavilhac, estudio cit., pág. XCVIII. <<
[265] Alonso de Contreras, Memorias, ed. Criado del Val, Madrid, Taurus, 1965, pág. 21. <<
[266] Véase mi estudio El siglo XVI. Economía, Sociedad, Instituciones, op. cit., pág. 388. <<
[267] Citado por María Fernández Ugarte en su espléndido libro Expósitos en Salamanca a comienzos del siglo XVIII, Salamanca, 1988, pág. 120. <<
[268] Manuel Fernández Álvarez (ed.), Corpus documental de Carlos V, II, págs. 123 y 335; IV, pág. 515. <<
[269] Armando Melón y Ruiz de Gordezuela, Lupercio Lastras y la guerra de moriscos y montañeses en Aragón a fines del siglo XVI, Zaragoza, 1917. <<
[270] Francis Brumont, Campo y campesinos de Castilla la Vieja en tiempos de Felipe II, Madrid, Siglo XXI, 1984. <<
[271] Noel Salomon, La vida rural castellana en tiempos de Felipe II, Barcelona, Planeta, 1973. <<
[272] Ángel García Sanz, Desarrollo y crisis del Antiguo Régimen en Castilla la Vieja. Economía y sociedad en tierras de Segovia de 1500 a 1814, Madrid, 1977. <<
[273] Francis Brumont, Campo y campesinos de Castilla la Vieja…, op. cit., Madrid, 1984. <<
[274] Noel Salomon, La vida rural castellana…, op. cit., Barcelona, 1973. <<
[275] Manuel Fernández Álvarez, El siglo XVI, op. cit., págs. 129 y sigs. <<
[276] Don Quijote, I, 12, ed. de Martín de Riquer, pág. 123. <<
[277] Ibídem, pág. 120. <<
[278] González Novalín, El Inquisidor General Fernando de Valdés, op. cit., II, págs. 249 y 250. <<
[279] Marcel Bataillon, Erasmo y España, México, 1950,1, pág. 211. <<
[280] Véase mi estudio La sociedad española del Renacimiento, op. cit., págs. 224 y 225. <<
[281] V. infra, pág. 269. <<
[282] La sociedad española del Renacimiento, op. cit., págs. 218 y sigs. <<
[283] Este relato de 1528 procede del Archivo de Simancas; véase mi estudio España y los españoles en los tiempos modernos, Salamanca, 1979, págs. 82 y 83. <<
[284] J. Caro Baroja, Los moriscos del reino de Granada, Madrid, 1976; H. Lapeyre, Géographie de l’Espagne morisque, París, 1959; J. Reglá, Estudios sobre los moriscos, Valencia, 1971. También para el modelo de Ávila, Serafín de Tapia, La comunidad morisca de Ávila, Ávila, 1991. <<
[285] Cervantes, Novelas ejemplares, ed. J. B. Avalle-Arce, Madrid, Castalia, 1985, págs. 309 y 310. <<
[286] Aristóteles, Política, ed. J. Marías y Mª Araujo, Madrid, 1951, pág. 9. <<
[287] M. Lobo Cabreras, La esclavitud en las Canarias Orientales, Santa Cruz, 1982, págs. 200 y sigs. <<
[288] Véase mi trabajo El siglo XVI. Economía, Sociedad, Instituciones, Madrid, 1989, pág. 398. <<
[289] Fray Tomás de Mercado, Suma de tratos y contratos de mercaderes, op. cit., fol. 104. <<
[290] Citado por Richard Konetzke, América latina: la época colonial, Madrid, Siglo XXI, 1971, pág. 92. <<
[291] Véase mi estudio La sociedad española en el Siglo de Oro, Madrid, 1989,1, pág. 146. <<
[292] Clara Isabel López Benito, La nobleza salmantina ante la vida y la muerte (1476-1535), Salamanca, 1992, págs. 110 y 111. <<
[293] Santa Teresa de Jesús, Libro de la vida, en Obras completas, ed. Efraín de la Madre de Dios y Otger Steggink, Madrid, 1979, pág. 29. <<
[294] Así lo pudo comprobar José Ignacio Fortea para la Córdoba del Quinientos. Véase su obra Córdoba en el siglo XVI, Córdoba, 1981. <<
[295] Manuel Fernández Álvarez, Juana la Loca, Palencia, 1994, pág. 101. <<
[296] Veáse mi estudio La sociedad española del Renacimiento, Salamanca, 1970, págs. 182 y sigs. <<
[297] Clara Isabel López Benito, La nobleza salmantina ante la vida y la muerte (1476-1535), op. cit., pág. 116. <<
[298] Cervantes, La gitanilla, ed. crítica de Avalle-Arce, op. cit., Madrid, 1982, págs. 117 y 118. <<
[299] Actas de las antiguas Cortes de Castilla, vol. XIII, pág. 220. <<
[300] México, ed. Fondo de Cultura Económica, 1953; una carencia por nadie señalada, sin duda como un homenaje al prestigio del gran historiador francés. <<
[301] José Luis de las Heras, La Justicia penal de los Austrias en la Corona de Castilla, Salamanca, 1991, págs. 314 y 315. <<
[302] Biblioteca Nacional, s. Manuscritos, leg. 6722, fols. 106 y 107. <<
[303] Carlos V a la emperatriz Isabel, Augsburgo, 8 de julio de 1530 (Corpus documental de Carlos V, op. cit., I, pág. 219). <<
[304] Corpus…, op. cit., I, pág. 219, nota 88. <<
[305] Baltasar Cuart, El galeote. Un aspecto de la historia social del Barroco, memoria de licenciatura (inéd.), Salamanca, 1972. <<
[306] Don Quijote, ed. Martín de Riquer, pág. 222. <<
[307] Fernando de Rojas, ha Celestina, ed. Cejador y Franca, Madrid, 1955, II, pág. 151. <<
[308] La Celestina, ed. cit., II, pág. 209. <<
[309] Véase mi Juana la Loca, Palencia, 1994, pág. 235. <<
[310] Don Quijote, II, cap. 18, ed. Martín de Riquer, pág. 708. <<
[311] Lazarillo de Tormes, ed. cit. de Francisco Rico, pág. 37. <<
[312] Luis Vives, Institutio faeminae Christianae (en Obras completas, ed. cit., I, pág. 993). <<
[313] Fray Luis de León, La perfecta casada, ed. Astrana Marín, Madrid, 1950, pág. 53. <<
[314] El texto, en el ms. de la Biblioteca del monasterio de El Escorial. Véase mi estudio, El siglo XVI…, op. cit., págs. 445 y 485. <<
[315] Texto comentado ya en mi obra La sociedad española del Renacimiento, Salamanca, 1970, pág. 172. <<
[316] Así recuerda la ramera Areusa sus tiempos de criada (Fernando de Rojas, La Celestina, ed. cit., II, págs. 41 y 42). <<
[317] Luis Enrique Rodríguez-San Pedro Bezares, La Universidad salmantina del Barroco, Salamanca, 1986, III, pág. 371. <<
[318] Diario de un estudiante de Salamanca, ed. de George Haley, Salamanca, 1977; cf. mi comentario en La sociedad española en el Siglo de Oro, op. cit., II, págs. 818 y sigs. <<
[319] Don Quijote, I, 20; ed. Martín de Riquer, pág. 201. <<
[320] Luis Vives, Obras completas, ed. cit., Madrid, 1947, II, pág. 913. <<
[321] Don Quijote, II, 29; ed. Martín de Riquer, pág. 804. <<
[322] Lazarillo de Tormes, ed. cit. de Francisco Rico, pág. 127. <<
[323] Luis Vives, Obras completas, ed. cit., II, pág. 892. <<
[324] L. E. Rodríguez-Sampedro, La Universidad salmantina…, op. cit., III, pág. 384. <<
[325] Lazarillo de Tormes, ed. cit. de Francisco Rico, Madrid, 1987, pág. 52. <<
[326] Luis Vives, Obras completas, ed. cit., II, pág. 926. <<
[327] Véase mi estudio «1788: Un año significativo en la Salamanca de la Ilustración», en Miscellania Ramón d'Abadal, Barcelona, 1994, pág. 194. <<
[328] Sobre esto, véase el estudio de Luis Sánchez Granjel, «Medicina y sociedad en la España renacentista», en Historia Universal de la Medicina, dir. por Pedro Laín Entralgo, Madrid, 1973, vol. IV, págs. 181 y sigs. <<
[329] Santa Teresa de Jesús, Constituciones, cap. 15, 3, en Obras completas, ed. 1979, pág. 649. <<
[330] José Luis de las Heras, La Justicia penal de los Austrias en la Corona de Castilla, Salamanca, 1991, págs. 281 y sigs. <<
[331] Ibídem, pág. 266. <<
[332] Felipe II a Carlos V, Valladolid, 25 de marzo de 1545 (Corpus documental de Carlos l op. cit., II, pág. 357; V. supra, pág. 171). <<
[333] Véase mi estudio La España del siglo XVI, op. cit., pág. 160. <<
[334] Véase mi comentario en El siglo XVI. Economía, Sociedad, Instituciones, op. cit., pág. 458. <<
[335] F. Guicciardini, Relación de España, op. cit., pág. 614. <<
[336] Ibídem, en García de Mercadal, Viajes de extranjeros por España y Portugal, Madrid, Aguilar, 1952, 3 vols., I, pág. 614. <<
[337] Y muy en particular de Carlos V y Felipe II, de que tantas pruebas tenemos en sus propias cartas, en su preferencia por lugares como El Pardo, y hasta en cuadros, como los pintados por Lucas Cranach de cacerías celebradas en Alemania en honor del Emperador, y que pueden verse en el Museo del Prado. <<
[338] Archivo de la Villa, Madrid, Libros de Acuerdos, t. 22, fol. 123. <<
[339] Fray Antonio de Guevara, Epístolas familiares, I, pág. 426; véase mi estudio La sociedad española del Renacimiento, Salamanca, 1970, págs. 245 y sigs. <<
[340] La sociedad española del Renacimiento, op. cit., pág. 247. <<
[341] Don Quijote, I, 32; ed. Martín de Riquer, pág. 347. <<
[342] Antonio Gallego Morell, Garcilaso: documentos completos, Barcelona, 1976, pág. 93. <<
[343] Gonzalo Pérez a Granvela, Castellón de Ampurias, 22 de octubre de 1548 (Biblioteca de Palacio de Madrid, núm. 2281, s.f.); véase mi libro La sociedad española del Renacimiento, op. cit., pág. 257. [344] Don Quijote, I, 42; ed. Martín de Riquer, pág. 467. <<
[344] Don Quijote, I, 42; ed. Martín de Riquer, pág. 467.<<
[345] José Luis Martín Rodríguez, Ordenanzas del Comercio y de los artesanos salmantinos, Salamanca, 1992, pág. 98. <<
[346] Ibídem. <<
[347] Cartas de Felipe II a sus hijas, ed. Fernando J. Bouzá Álvarez, Madrid, 1988, pág. 63. <<
[348] José Luis González Novalín, El inquisidor general Fernando de Valdés, t. II: Cartas y documentos, Oviedo, 1971, pág. 239. <<
[349] Ibídem, pág. 231. <<
[350] Santa Teresa, Libro de la vida, en Obras completas, ed. 1979, pág. 164. <<
[351] Ibídem. <<
[352] Vitoria a Felipe II, Salamanca, 1545 (Corpus documental de Carlos V, op. cit., II, pág. 322). <<
[353] «Yo espero en Él —terminaba la Santa— nos hará esta merced, pues se ve tan solo de quien mire por su honra. Continuamente se lo suplicamos todas estas siervas de V.M. y yo.» (Santa Teresa a Felipe II, Ávila, 4 de diciembre de 1577, Epistolario, en Obras completas, ed. 1979, págs. 884 y 885). <<
[354] Véase con más detalle en mi libro La sociedad española en el Siglo de Oro, Madrid, Gredos, 1989, 2 vols., I, págs. 552 y 553. <<
[355] Luis Gil, «El humanismo español del siglo XVI», est. cit., pág. 215. <<
[356] Luis Enrique Rodríguez-San Pedro Bezares, La Universidad salmantina del Barroco (15981625), Salamanca, 1986, 3 vols., II, pág. 305. <<
[357] Ibídem. <<
[358] «Yo solo me reí y di del codo a los que cerca de mí estaban oyendo…», comentaba Nebrija de una sesión del Claustro universitario, en carta a Cisneros escrita en 1515 (Luis Gil, est. cit., pág. 219). <<
[359] Ibídem, pág. 246. V. del mismo autor su notable libro Panorama social del humanismo español (1500-1800), Madrid, 1981. <<
[360] Bien presente en su diálogo Leges ludi, donde deja escapar sus sentimientos: «… tengo un deseo irresistible de ver la patria que no he visto tanto tiempo ha» (en la ed. de sus Obras completas de Lorenzo Riber, Madrid, Aguilar, 1948, II, pág. 959). <<
[361] En carta a Erasmo desde Brujas, 1 de abril de 1522 (Obras completas, ed. cit., II, págs. 1694 y 1695). <<
[362] Sobre Luis Vives, véase mi comentario en La sociedad española en el Siglo de Oro, Madrid, Gredos, 1985, I, págs. 463 a 484. Asimismo, a Carlos G. Noreña, Juan Luis Vives, Madrid, 1978. <<
[363] En el cabildo catedralicio. <<
[364] Citado por Albert S. Sicroff, Les contreverses des Status de «pureté de sang» en Espagne du XVe]an XVIIe]siècle, París, 1960, págs. 95-106. Está claro que Silíceo se refería al canónigo Vergara, procesado por la Inquisición en 1534. <<
[365] Silíceo a Antonio Perrenot de Granvela, Toledo, 17 de enero de 1549: agradeciendo, tanto a él como a su padre, su ayuda para la imposición del Estatuto de limpieza de sangre en la catedral de Toledo. (Bibl. de Palacio, Ms., leg. 2280, s.f.) <<
[366] Sicroff, op. cit., pág. 137. <<
[367] Citado por Beltrán de Heredia, Cartulario…, op. cit., II, pág. 330; cf. mi Fray Luis de León, op. cit., pág. 167. <<
[368] Véase mi libro La sociedad española del Renacimiento, Salamanca, 1970, pág. 222. Para más detalles, V. supra, págs. 63 y sigs. <<
[369] «Porque de salir a estudiar fuera de estos Reinos se ha visto por experiencia los daños que se han seguido y siguen en lo de la religión y costumbres» (Simancas, Estado, Castilla, leg. 137, fol. 124). <<
[370] Bataillon, Erasmo y España, México, 1950, II, pág. 318. <<
[371] J. L. González Novalín, El inquisidor general Fernando de Valdés, Oviedo, 1968-1971,2 vols., II, págs. 245 y sigs. <<
[372] Luis Vives a Juan Maldonado, Breda, 16 de diciembre de 1530 (Epistolario, en Obras completas, ed. cit., II, pág. 1733). <<
[373] Anotación del inquisidor al original de fray Luis de León de sus glosas al Cantar de los Cantares, cuyo códice posee la Real Academia de la Historia. Fue una de las piezas más singulares llevadas a la Exposición que sobre fray Luis organizó la Universidad de Salamanca en 1991. Se recoge en preciosa fotografía en los diálogos que dediqué al poeta aquel año (Manuel Fernández Álvarez, Fray Luis de León. La poda florecida, Madrid, Espasa Calpe, 1991, lám. 12, pág. 156). <<
[374] Valencia. <<
[375] Citado por Luis Gil, est. cit., pág. 263. <<
[376] Manuel Fernández Álvarez, Edad Moderna, en Historia de España, Barcelona, Carroggio, S. A., 1976, III, págs. 36 y 37. Quiero agradecer a la Editorial Carroggio no sólo que realizara entonces tan espléndida edición de mi estudio sobre la Edad Moderna, sino que me autorizara para publicarlo como libro independiente para uso de los estudiantes universitarios, apareciendo con el título España y los españoles en la Edad Moderna (Salamanca, 1979). <<
[377] Cristóbal de Villalón (?), Viaje de Turquía, ed. de Solalinde, Buenos Aires, Col. Austral, 1946, pág. 49. Sobre el racionalismo del autor de esta obra, Marcel Bataillon, Erasmo y España, op. cit., II, págs. 298 y sigs. <<
[378] Archivo Universidad de Salamanca, Libros de Claustros, XIX, fols. 5 V. y 6. Dos años después se plantea en el Claustro la construcción de un edificio para la cátedra de anatomía y se pide al Consejo Real que ordenase a la justicia la entrega de los cadáveres de los que fuesen ajusticiados y al hospital los de los pobres que allí muriesen «para que en ellos se pudiese hacer e hiciese la anatomía…» (véase mi estudio cit. «La Universidad de Salamanca: Etapa renacentista», I, pág. 78). <<
[379] C. D. O’Malley, «Los saberes morfológicos en el Renacimiento: la Anatomía», en Historia Universal de la Medicina, dir. por Pedro Laín Entralgo, IV, Barcelona, 1973, pág. 69. <<
[380] Citado por J. D. Bernal, Historia social de la Ciencia, Barcelona, 1968, 2 vols., I, pág. 309. <<
[381] Lagasca a Femando I, Villamuriel, 2 de febrero de 1554 (Corpus documental de Carlos V, op. cit., III, pág. 646). <<
[382] Véase el libro El siglo de Fray Luis de León (Salamanca, 1991) y los precisos comentarios que dedica a estas obras Jacobo Sanz Hermida (págs. 192 y 193). <<
[383] Juan de Cárdenas, Problemas y secretos maravillosos de las Indias, México, 1591, ed. facsímil; Madrid, Instituto de Cultura Hispánica, 1945, fols. 64 y sigs. <<
[384] Fernán Pérez de Oliva, Cosmografía nueva, Salamanca, ed. bilingüe, con estudios introductorios de Cirilo Flórez Miguel, José Luis Fuertes Herreros y Pablo García Castillo, 1985. <<
[385] Véase mi estudio Copérnico y su huella en la Universidad de Salamanca del barroco, Salamanca, 1974, pág. 18. <<
[386] Véase mi estudio Copérnico…, pág. 20. <<
[387] «Habiendo llegado a conocimiento de esta Congregación que la falsa doctrina de los pitagóricos, completamente contraria a las Sagradas Escrituras, sobre el movimiento de la Tierra y la inmovilidad del Sol, que proclaman Nicolás Copérnico en De revolutionibus orbium coelestium y Diego de Zúñiga en Job, logró ser aceptada por muchos, se acuerda como imprescindible suspender las obras que se citan hasta que no se corrijan» (cf. mi Copérnico…, págs. 20 y 21). <<
[388] Para la Universidad de Salamanca, además de la obra general dirigida por mí (La Universidad de Salamanca, Salamanca, 1989, 2 vols.), tenemos el buen estudio monográfico de Pilar Valero García, La Universidad de Salamanca en la época de Carlos V (Salamanca, 1988). Y, aunque referido al período siguiente del barroco, a tener en cuenta asimismo la obra de Luis Enrique Rodríguez-San Pedro Bezares, La Universidad salmantina del Barroco (1598-1625), Salamanca, 1986, 3 vols. En cuanto a Valencia, la reciente y notable monografía de Amparo Felipo, La Universidad de Valencia durante el siglo XVI (1499-1611) (Valencia, 1993). Un precioso estudio para la vida estudiantil, en el marco de Alcalá de Henares, el escrito por José Luis Peset y Elena Hernández Sandoica, Estudiantes de Alcalá (Alcalá de Henares, 1983). <<
[389] De la numerosísima bibliografía a destacar, el estudio del máximo especialista sobre ese tema: Luciano Pereña, La Universidad de Salamanca, forja del pensamiento político español en el siglo XVI (Salamanca, Universidad, 1954), y, sobre todo, del mismo autor, La Escuela de Salamanca. Proceso a la conquista de América (Salamanca, 1986). A recordar también a Teodoro Andrés Marcos, Vitoria y Carlos V en la soberanía hispanoamericana (Salamanca, 1946), con exhaustivo análisis de los textos del dominico. Pero por supuesto nada como acudir a la famosa Relectio de Indis, de la que contamos con la espléndida edición crítica a cargo de Luciano Pereña y J. M. Pérez Prendes (Madrid, CSIC, 1967). <<
[390] Citado por José Luis Martín, «El niño en la Edad Media hispánica», en Stvdia Paedagogica, Salamanca, 1980, núm. 6, pág. 474. <<
[391] Sin embargo, para Kagan, el labrador consideraba que «las horas pasadas en la escuela significaban horas perdidas en las labores del campo» (Universidad y sociedad en la España moderna, Madrid, 1981, pág. 68). <<
[392] B. Bennassar, Valladolid en el Siglo de Oro, Valladolid, 1983, págs. 468 y sigs. <<
[393] En la Murcia del siglo XVII, Francisco Chacón se encuentra con una minoría vinculada a la cultura y con una gran mayoría analfabeta. Y comenta: «Bastantes problemas les planteaba el cotidiano vivir, como para preocuparse además del espíritu» (Murcia en la centuria del Quinientos, Murcia, 1979, pág. 422). <<
[394] Francisco Chacón, op. cit., pág. 421. <<
[395] R. L. Kagan, op. cit., págs. 55 y 56. <<
[396] Crisógono de Jesús, Vida y obras de san Juan de la Cruz, Madrid, 1946, págs. 34 y sigs. <<
[397] «En pocos años salió buen latino y retórico» (ibídem, pág. 44). <<
[398] Vicente Beltrán de Heredia, Cartulario de la Universidad de Salamanca, Salamanca, 19701972, 6 vols., V, págs. 33-81. <<
[399] Manuel Fernández Álvarez, «Etapa renacentista: 1475-1598», en La Universidad de Salamanca, op. cit., I, pág. 93. <<
[400] Ibídem, pág. 84. <<
[401] Manuel Fernández Álvarez, «La reforma universitaria de 1512», en Stvdia Historica, II, 1984, págs. 21 y sigs. <<
[402] Citado por V. Beltrán de Heredia, Cartulario…, op. cit., IV, pág. 277. El hecho de que el cargo, además, fuera cadañero lo hacía más difícil, como se lamentaba uno de ellos, que al terminar su mandato en 1575 pidió perdón ante el Claustro universitario por las faltas que hubiese cometido, imposible de evitar «porque los Rectores, cuando nuevamente entran, ignoran los Estatutos y uso y costumbre de esta Universidad, y cuando los van entendiendo se acaba el año» (citado por Daniel Sánchez, La Universidad de Salamanca a través de sus Claustros: 1555-1575, tesis doctoral (inéd.), Salamanca, 1980, I, fol. 159). <<
[403] Por supuesto, con ciertos requisitos y guardando la Universidad determinadas precauciones para evitar los fraudes, que aun así no debieron de escasear (véase a este respecto el libro de Luis Enrique Rodríguez-San Pedro, La Universidad salmantina del Barroco, op. cit., II, págs. 42 y sigs.). <<
[404] «Y ese conflicto saltaba al Consejo Real, como ocurrió en 1535, año en que el Consejo pidió explicaciones al corregidor de Salamanca de por qué impedía al alguacil del Estudio rondar de noche para vigilar la vida de los estudiantes (véase fotocopia del curioso documento en mi estudio cit. Etapa renacentista…», pág. 61). <<
[405] Luis Enrique Rodríguez-San Pedro, op. cit., II, págs. 760 y 798. <<
[406] Así sabemos que fray Luis de León, pese a que contaba con el apoyo de su Orden, hubo de pedir ayuda a su padre, entonces oidor de la Chancillería de Granada, que le envió la fuerte suma de 500 ducados. Esto es, 187 500 maravedíes. Y recuérdese que por entonces el salario anual de un barrendero en la corte era en torno a los 20 000 maravedíes. (Véanse mis estudios Fray Luis de León, op. cit,. pág. 131, y Economía, Sociedad y Corona, Madrid, 1963, págs. 288 y 289). De forma que un hijo de ese barrendero tendría que pedir a su padre lo que ganaba casi en diez años de trabajo. Algo totalmente inasequible. <<
[407] Don Quijote, I, cap. 12: «De lo que contó un cabrero a los que estaban con Don Quijote» (ed. cit. Martín de Riquer, pág. 123). <<
[408] Juan José Martín González, Juan de Juni, Madrid, 1954, págs. 8 y sigs. <<
[409] Higinio Anglés, La música en la corte de Carlos V, Barcelona, 1944. <<
[410] De ahí que lo escojamos como gran testimonio de aquel tiempo. <<
[411] Manuel Fernández Álvarez, Fray Luis de León. La poda florecida, Madrid, Espasa Calpe, 1991, y también, La sociedad española en el Siglo de Oro, Madrid, Gredos, 1989, 2 vols., I, págs. 521 y sigs. <<
[412] Fray Luis de León, De Legibus, ed. crítica bilingüe de Luciano Pereña, Madrid, CSIC, 1963. <<