316 In vino veritas. Dice también: «Vuelve la galantería -esencialmente- hacia la mujer; y el hecho de que ella la acepte sin vacilar se explica en virtud de la solicitud de la Naturaleza por el más débil, por el ser no favorecido y por aquel para quien una ilusión significa más que una compensación. Pero esta ilusión, precisamente, le es fatal... Sentirse liberada de la miseria gracias a la imaginación, ser víctima de una imaginación, ¿no es una burla aún más profunda?... La mujer está muy lejos de hallarse verwahrlos (abandonada), pero en otro sentido sí lo está, porque jamás puede librarse de la ilusión de que se ha servido la Naturaleza para consolarla.»<<