8 El artículo de Michel Carrouges sobre este tema, aparecido en el número 292 de Cahiers du Sud, es significativo. Escribe Carrouges con indignación: «¡Quisieran que no existiese en absoluto el mito de la mujer, sino solamente una cohorte de cocineras, comadronas, rameras, escritorcillas, en funciones de placer o de utilidad!» Es tanto como decir que, según él, la mujer no tiene existencia por si misma; considera solamente su función en el mundo de los varones. Su finalidad está en el hombre; entonces, en efecto, puede preferirse su «función» poética a cualquier otra. La cuestión consiste precisamente en saber por qué hay que definirla con relación al hombre.<<