220 «Cuando estaba en casa de mi padre, él me comunicaba todos sus modos de pensar, y yo los adoptaba; y, si los míos eran distintos, lo disimulaba, porque no le habría gustado... De las manos de mi padre pase a las tuyas... Tú disponías todo a tu gusto y yo tuve los mismos gustos que tú, o lo fingía; no lo sé muy bien; creo que ha habido ambas cosas: unas veces una, otras veces otra. Mi padre y, tú me habéis hecho mucho daño. La culpa es vuestra si no he servido para nada.»<<