22 Me han citado el caso de niños campesinos que se divertían organizando concursos de excrementos: el que tenía las nalgas más voluminosas y más sólidas gozaba de un prestigio que ningún otro éxito, ni en los juegos, ni siquiera en la lucha, podía compensar. El mojón representaba aquí el mismo papel que el pene: también aquí había alienación.<<