Presentación
El presente libro es fruto de la labor desarrollada por un equipo de especialistas y numerosos ayudantes en Alhucemas y sus alrededores durante siete meses ininterrumpidamente. El trabajo que se empezó un cinco de marzo del 2002 y se terminó un 26 de agosto del mismo año no se ha limitado a la traducción de cuarenta cuentos del Rif, sino que ha abarcado extensas e intensas actividades de búsqueda de cuentacuentos por Alhucemas y sus alrededores; toma de contacto con ellas; realización de grabaciones, trascripción, selección de los cuentos y traducción íntegra y directa de los mismos del tarifit, nombre del bereber de esta zona. Finalmente, una especialista de la universidad de Leiden en literaturas orales del Rif tuvo a bien aceptar la invitación de escribir un prólogo. El resultado es el presente volumen.
Este libro no es un estudio etnográfico en sí, pero permite avanzar en sus investigaciones a los etnógrafos, folcloristas, antropólogos y estudiosos de la literatura popular oral y del Rif. Queden para estos especialistas otras tareas propias de sus disciplinas, pues esta obra aspira simplemente a mostrar la punta de un iceberg, dar una pequeña panorámica del riquísimo acervo oral de cuentos existente en el Rif En consecuencia, no se circunscribe a una cuentacuentos sino que busca en seis el corpus de esta tierra. Y aspira, también, a hacer justicia tanto a una lengua viva que ha engendrado numerosas obras y géneros literarios como la poesía oral y la canción (izran) o las adivinanzas (tihuja), como a unas artistas de la palabra literaria.
Pero la presente edición no busca la variedad sólo en cuanto al número de autoras sino también en cuanto al tiempo abarcado; a diferencia de otras recopilaciones recientes realizadas en esta zona, hemos creído que la nuestra debía albergar artistas de tres generaciones sucesivas, a las que hemos elegido entre las muchas encontradas. En consecuencia, el lector tiene aquí cuentos contados por dos mujeres jóvenes, una de mediana edad y tres ancianas. Por lo demás, que algunos de sus cuentos ya existían en generaciones anteriores queda atestiguado por su aparición, con leves diferencias, en la recopilación de 1932 de A. Renisio, Étude sur les dialectes berbères des Beni Iznassen du Rif, et des Senhaja di Sraïr. ¿Convendría aclarar que la ausencia de cuentacuentos varones se debe a que es la mujer rifeña la principal depositaria y transmisora de esta importante esfera de su cultura?
Alhucemas,
26 de agosto de 2002